El deporte empieza a despedirse…

Las ilusiones de volver a ver rodar una pelota en partidos oficiales se van apagando con el correr de las semanas y con la última noticia emanada desde la AFA parece que el golpe final a la temporada está muy cerca.
Con varias ligas que ya han dispuesto suspender definitivamente sus campeonatos de este año, en Rojas todavía se mantiene la esperanza de poder tener al menos un torneo corto, que permita consagrar los campeones de 2020,al sostener la casa madre del fútbol local las puertas abiertas para intentar algo en los meses que quedan hasta fin de año.
Siempre hemos expresado que nos parece una sabia decisión, teniendo en cuenta que cerrar las puertas significaría aún mayor desánimo del que hay en los clubes, deportistas y simpatizantes. Es fácil imaginarse lo que ocurriría si la Liga informa que no habrá campeonato si con esta situación es muy poco lo que se está pudiendo hacer.
El aumento exponencial de casos y fallecimientos, y esa sensación de que se sigue improvisando en muchas cuestiones y que las decisiones gubernamentales no sirven para ir bajando la curva, es muy sencillo decir que las chances de retomar el calendario se van apagando.
Si había alguna expectativa cuando se habilitaron los entrenamientos para comienzos de este mes, la nueva postergación del permiso para ponerse en marcha da por tierra con la idea de poder a empezar a entrenar como se debe y que los jugadores se vayan poniendo en forma para tener un certamen breve pero certamen al fin.
Los planteles profesionales, que cuentan con todos los medios para asegurar el cuidado de la salud, están haciendo agua con una burbuja que, como en el caso de Boca, no funcionó. Y si a los que tienen el dinero les falla, qué queda para el fútbol amateur, donde los protagonistas no viven del fútbol sino de su trabajo, que deben salir de su casa a diario para ganarse el sustento, siendo así más susceptibles de contagiarse de Covid.
No es que el reanudar el fútbol sea lo más importante dentro de un contexto muy preocupante, claro que hay cosas mucho más trascendentes, pero volver a poner en marcha este deporte no es solamente jugar por los puntos el fin de semana, es tener nuevamente a los pibes en el club, por ejemplo, y sacarlos de una parálisis casi total que todos sufren. No tienen clase, no pueden reunirse con sus amigos en un número que supere lo permitido por el protocolo, perdieron mucho contacto con sus formadores y así se va yendo el año. Excepto una mejoría esperable en las habilidades para la Play, otra cosa no se puede esperar de esta situación ya que pocos se creen eso del éxito de la continuidad pedagógica y otras cosas que nos quieren hacer ver donde hay nada para positivo ver.
Lo mismo corre para otros deportes que sí permiten entrenamientos, con las limitaciones establecidas, pero que están por ahora lejísimo de retornar a las competencias.
Seguiremos esperando un poquito más pero todo parece indicar que la taba ya está en el aire y cayendo del lado malo…

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