Escuela de arqueros

El fútbol es, sin dudas, el deporte más popular y, por lo tanto, el que nos suele dar más temas sobre los cuales expresar nuestra opinión, que puede ser algún elogio, alguna crítica, o tal vez una sugerencia, aunque en el caso del cual nos ocuparemos hoy es una preocupación. O una fuerte inquietud, como nuestros lectores deseen calificarlas, porque de eso se trata escribir una editorial: dar lugar a que cada uno formule su calificación sobre lo expuesto, si lo comparte o no, si la parece una idea razonable o un despropósito. En cualquier caso, como periodistas que somos, sabremos aceptar lo que cada uno que lea esta nota pueda opinar.
La cuestión de esta oportunidad tiene que ver con algo que estamos notando cada vez más con el correr de los años, como si con cada calendario la realidad fuera marcando que la cosa no mejora y que, con los apellidos a la vista, nuestra sensación se ratifica.
Observando los equipos que participarán en el torneo de la Liga, en todos los casos se perfilan en el arco futbolistas de otras ciudades. Mirando los siete clubes, hasta el momento encontramos que pintan para titulares porteros de la zona para ocupar los tres palos de las escuadras protagonistas de la competencia. Con el retiro de Sandro Airet hace un par de años y de Federico Vilar en la temporada que pasó, luego de jugar en el profesionalismo muchos años y regresar a Rojas para ser bicampeón, las canchas de nuestro medio no muestran números rojenses, al menos como titulares ya que hay arqueros hay, es cierto, pero muchos de ellos jóvenes y con poca experiencia, con lo cual las entidades prefieren hacerlos jugar en reserva y en divisiones juveniles, en algún caso, para recurrir a los servicios de experimentados.
Mirando lo que se perfila en Argentino, Newbery, Boca, Unión, Juventud y El Huracán, o sea en casi todos los equipos de primera división, se ve esto. Solamente Carabelas tiene un arquero local (Emanuel Ceballos). Y no estamos generando una crítica severa ni nada parecido, sino marcando una situación que muestra, tal vez, alguna falla en la tarea que se realiza desde la formación de base ya que delanteros, volantes y defensores siguen apareciendo pero parece que arqueros, no.
Y lo repetimos, hay varios que pintan con condiciones pero el criterio es, por ahora, seguir dejándolos tomar rodaje para luego darles la oportunidad concreta en la categoría superior. Y hay otro caso como el Edgardo Speroni, un gran arquero, que lamentablemente para nuestro fútbol hoy juega en otra Liga.
No vamos a hablar de la historia porque si bien en Rojas hay muchos nombres para destacar, son datos sólo de referencia, como para pensar que los buenos tiempos en el arco con exponentes locales pueden volver.
Titulamos “Escuela de arqueros” porque tal vez eso esté faltando en Rojas, o algo parecido, un lugar donde se incentive a los jóvenes a ocupar el que dicen es el puesto más ingrato por eso de que un error es fatal, pero también un espacio en el terreno de juego trascendental para cualquier equipo, porque cada posición es importante pero la de arquero siempre es clave. Salvo algunas excepciones de campeones con guardametas flojos, es raro que un equipo que dé una vuelta olímpica tenga un mal arquero.
Desde los clubes, desde la Liga, desde al Municipio, desde alguna parte debe surgir alguna iniciativa, por qué no conjunta, para empezar a trabajar a otro nivel en la formación de los arqueros, que “no nacen de un repollo”, como alguna vez dijera con acierto Sandro Airet, pero que con trabajo se pueden ir formando para tener, en un futuro de mediano plazo, unos cuantos rojenses ocupando los arcos de los equipos de Rojas.

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