"Don Giovanni": el hecho artístico y el político


Las dos miradas posibles sobre la ópera de Mozart que interpretó un elenco del taller de Patricia Palmer, con organización de Vivir sin Violencia.

El sábado fue interpretada en Rojas la ópera Don Giovanni, de Wolfgang Amadeus Mozart, a cargo de un grupo de músicos y cantantes que integran el taller de arte de Patricia Palmer.

El espectáculo fue organizado por la agrupación Vivir sin Violencia; la recaudación fue donada al hogar de ancianos San Francisco de Asís, y el objetivo de todo fue concientizar sobre la violencia de género en particular, y la familiar en general, sin dejar de lado la posibilidad de disfrutar de una excelente puesta en escena.

Antes de la representación, el grupo de artistas que llegó a Rojas y las integrantes de la agrupación organizadora visitaron el banco rojo que recuerda a "las mujeres asesinadas por quienes decían amarlas". Allí efectuaron declaraciones sobre la ópera en cuestión y también sobre el tema convocante: la violencia.

LA ÓPERA (EL HECHO ARTÍSTICO)

Don Giovanni es una ópera de tono jocoso, pero en realidad relata hechos trágicos. Durante las dos horas que duró el espectáculo, la sala del TAFS, que se encontraba prácticamente llena, mantuvo un silencio que da cuenta de hasta qué punto la audiencia se vio cautivada por la interpretación. Una actitud ciento por ciento receptiva, sólo interrumpida por risas o aplausos, en las oportunidades adecuadas.

Los artistas participantes en esta oportunidad fueron Leandro Sosa (don Giovanni), Augusto Nureña Santi (Leporello), Laura Chisari (donna Anna), Germán Polón (don Ottavio), Paula Alba (Zerlina), María Pastora (donna Elvira), Juan Feico (Masetto) y Edgardo Zecca (commendatore); todo con diseño y dirección escénica de Leandro Sosa, realización escenográfica de Javier Parada y dirección musical de Fernando Britos.

Con una escenografía muy sencilla (básicamente, proyecciones sobre el telón de fondo), vestuario adecuado, el acompañamiento del piano,y algunos objetos de mano necesarios para dar sentido al relato, el grupo ofreció esta versión reducida y subtitulada que, aún así, permitió mostrar en toda su plenitud la belleza musical de la obra compuesta por Mozart.

El espectáculo pudo hacerse realidad gracias a la colaboración del TAFS y de la dirección municipal de Cultura a cargo de Alejandro Elcoro.

EL MENSAJE (EL HECHO POLÍTICO)

Algunas horas antes del comienzo del espectáculo los artistas y el grupo Vivir sin Violencia, encabezado por Raquel Miguens, se dieron cita frente al banco rojo ubicado en la plaza San Martín.

Allí reflexionaron, se sacaron fotos, y también efectuaron algunas declaraciones.

Leandro Sosa, el responsable de la dirección de la puesta, manifestó que "hemos traído una obra que, si bien no es actual, se adapta perfectamente a los tiempos que corren. En este lugar tan especial tenemos el agrado de contar con esta ópera qué son los abusos, el maltrato, y la condena social que podemos aplicar nosotros, aún en este caso de un personaje de ficción".

"La ópera es la historia de don Juan, un seductor, una persona que trata de acumular, para su goce, mujeres en un catálogo. Lo único que le interesa, egoístamente, es su bienestar a costa de maltratar a esas mujeres. De lo que se trata, entonces, es de esta ficción nos traiga un poco a la realidad, y nosotros, sin salirnos de la ficción, poder recapacitar y tomar conciencia de que algo tiene que cambiar dentro nuestro para poder mirar hacia el futuro", agregó Sosa.

Por su parte, Paula Alba explicó que "desde chica estuve en el medio artístico, y si bien mi mamá es actriz, lo mío es la música. Estoy muy feliz de poder estar acá presentando esta obra, muy contentos con la organización, y esperamos seguir viniendo y trayendo ópera a Rojas".

Finalmente realizó algunas consideraciones la titular de Vivir sin Violencia, Raquel Miguens: "Estamos muy emocionadas con Elsa, Lila, Verónica, Mirta, las chicas del grupo. A Patricia Palmer la buscamos, y la encontramos; y eso me parece que define todo lo que a nosotros nos significa que ellos estén acá".

"Elsa la empezó a buscar por las redes sociales, y la encontramos; y creo que no la vamos a dejar más, porque son muy generosos. Ya fuimos tres veces a verlos en su taller, y ellos vuelven a acompañarnos en Rojas con este tema. Es como dijo Leandro: son los primeros femicidios, algo muy actual, porque cada veinticuatro o treinta horas nos espantamos con uno. Por eso está este banco acá. Seguimos trabajando, y así vamos a seguir por siempre", concluyó.

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