El "payasábado" nos dejó una linda enseñanza


"Con amor se puede un mundo mejor", es el lema de Payamédicos. Pero ellos le ponen también voluntad, perseverancia, inteligencia, ganas... Hubo "payasol" y acto de graduación de los nuevos integrantes.

Todo el mundo sabe que Rojas es un pueblo agropecuario, nadie discute eso. Por ende, queda claro que la actividad que ocupa la mayor parte del año es la de esperar que crezcan las plantas. Mientras, se sufre algún que otro sofocón si llueve mucho, o poco, o nada, e inclusive si aparece algún bicho que arteramente pretende comerse la cosecha (para lo cual hay que interrumpir la (in)actividad ya mencionada, y ponerse a desparramar algún brebaje que impida la comisión de semejante felonía).

El tema es que, tal como dijo una vez alguien cuya inteligencia este columnista aprecia sobremanera (y que probablemente esté leyendo esto), cabe suponer, al menos como hipótesis, que esa característica propia de nuestro modo de producción también sea constitutiva de nuestra personalidad, y nos convierta en sujetos dependientes de que sucedan cosas que tenemos fuera del alcance (como la lluvia, el buen tiempo, la temperatura adecuada o la misericordia de las plagas). Así, no imaginamos que nuestra acción sea capaz de modificar la realidad; y trasladamos esta actitud a otros aspectos de la vida. Todo llueve (o no), y nada podemos hacer para modificar eso.

Este modo de mirar las cosas, ("framing", le dicen los angloparlantes, vendría a ser "encuadre" en castellano), no es el único. Por suerte. Hay otras maneras de entender el mundo que habilitan la posibilidad de intervenir para cambiar la realidad. No la lluvia, claro; al menos por ahora. Pero sí para transformar mucho (casi todo) de lo que tiene que ver con la vida.

Por supuesto que nadie es tan inocente como para ignorar que la situación planteada supone un conflicto: quien cree que las cosas deben caer del cielo mirará con recelo al que pretende crearlas aquí, en la tierra. Y también al revés: quien intenta construir, modificar, transformar la realidad, tendrá que moverse venciendo la resistencia del que sólo espera. Pero así funciona la sociedad, por lo menos en los pueblos como el nuestro.

De más está decir que en El Portal de Rojas estamos del lado de los que se mueven. Y algunos de estos "inquietos" son los payamédicos. Hay dos integrantes, de lo más activas, que son Mariana Delgado y Evelina Colaprete. Ellas han generado toda la "movida", y también han impulsado algunas iniciativas de otra índole, como la organización de cursos, eventos y proyectos relacionados con el cine y el teatro. Claro que este comentario sería injusto si no tuviera en cuenta que hay muchos más, mujeres y hombres, chicas y muchachos, todos embarcados en esta idea y remando para que la nave no se detenga.

Esta nota ha sido inspirada por lo que ocurrió el sábado pasado, que fue un verdadero "payasábado". Los miembros de la organización estuvieron desde temprano en la plaza con su "payasol", una actividad que se realiza anualmente el día de la donación de órganos y tejidos, como forma de concientizar a la comunidad sobre este tema tan importante.

Varios miembros del grupo montaron una mesa con todo lo necesario para dibujar, e invitaban a los vecinos a participar dejando un sol para regalar. La propuesta hizo las delicias, sobre todo, de los niños, que por decenas se acercaron a recibir sus lápices, crayones, papeles y tijeras para producir sus soles.

Pero con toda esta actividad, el día no hizo más que comenzar. Poco después de dejar a un montón de personas satisfechas por haber participado del payasol, se fueron al NIDO de Santa Rita, donde transcurrió la última clase del curso de payateatralidad dictado por la instructora chacabuquense Gisela "Cone" Burella.

Tras esta clase, todos los participantes quedaron en condiciones de recibir sus certificados habilitantes para intervenir en los diferentes "dispositivos" (hospitales, geriátricos y muchas instituciones más), y eso fue lo que ocurrió durante un acto protocolar realizado ya entrada la noche.

Cone Burella condujo el acto del que participaron todos los graduados (la mayoría de los cuales no son de Rojas, sino que estuvieron viajando los sábados desde varios puntos de la región) y también los payamédicos "históricos", todo frente a una numerosa concurrencia compuesta principalmente por familiares y allegados de los flamantes "payas".

Algo que los participantes hicieron en esa última clase fue terminar sus trajes y construir su "personaje payaso", todo lo cual usarán durante las intervenciones.

La instructora dijo en la oportunidad que "los chicos acaban de concluir su capacitación en payateatralidad. Los payamédicos somos personas comunes y silvestres, que tenemos el deseo de ayudar, solidarizarnos, hacer algo por alguien más, y también por nosotros. Acompañamos al otro, pero a la vez necesitamos de todos ustedes, porque sin su apoyo no podríamos hacer nada. Ustedes van a donar su tiempo con ellos para que ellos lo den a otros".

"Con un montón de herramientas lúdicas, el teatro, los juegos, vinieron a divertirse, a construir su personaje payaso y también a diseñar su traje. Cada uno hizo el suyo; es una construcción que nosotros hacemos desde la belleza, desde el amor y desde lo poético, que es lo que tratamos de profesar los payamédicos", agregó.

También aclaró que "no somos simples payasos; la formación del payamédico está basada en investigaciones científicas, que se avalan año tras año y van evolucionando. Cada cosa que van a ver, en el traje, en la metodología de trabajo, en la organización, en la bioseguridad, todo tiene que ver con eso y va a ser aplicado en los diferentes dispositivos".

"A partir de ahora, ellos van a ser su personaje y a llevar su "paya" a todas partes para producir encuentros potentes, deseantes y donde se produzcan cosas lindas. Al principio les va a costar disociar la persona del "paya", pero con el tiempo van a entender", finalizó diciendo.

Muy linda la lección que nos dejan los payamédicos con su actitud. Hoy formaron nuevos integrantes; mañana realizarán su tarea en el hospital; pasado mañana quizás generarán alguna actividad en escuelas, o clubes... y si circunstancialmente se les ocurriera montar una obra de teatro, hacer un programa de TV o ponerse a buscar petróleo, seguramente tendrían éxito, porque el Universo está lleno de cosas cuyo desarrollo depende más de la voluntad humana que de la lluvia (real o metafórica).

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