Tiene fecha el juicio por la "masacre de Pergamino"


Los imputados son policías, y entre ellos hay tres rojenses.

La justicia fijó fecha para las audiencias del juicio oral y público en el que serán juzgados los hechos conocidos como la "masacre de Pergamino", cuando siete personas murieron quemadas en una celda cerrada sin recibir ayuda de los policías que se encontraban de servicio en la comisaría primera de esa ciudad. Tales audiencias se llevarán a cabo entre los días 2 de septiembre y 9 de octubre del corriente año.

La causa está caratulada "abandono de persona seguido de muerte con multiplicidad de víctimas", según lo establecido en el artículo 106° –último párrafo– del Código Penal. El delito es sancionado con una pena de entre 5 y 15 años de prisión.

Los policías imputados son Sergio Rodas (de Junín); Alexis Eva y Matías Giullieti (de Pergamino); y Carolina Guevara, Brian Carrizo y el comisario Alberto Donza, que estuvo prófugo durante 14 meses (de Rojas). De los seis, sólo dos esperan el juicio en prisión: Donza y Eva; el resto cumple arresto domiciliario. Todos fueron exonerados de la fuerza.

Las audiencias transcurrirán entre el 2 de septiembre y el 9 de octubre; se realizarán los días lunes, martes y miércoles, y tendrán lugar en la sala de la Cámara de Apelaciones, y no en el recinto del Concejo Deliberante, como pretendían los organismos de derechos humanos.

Tras las audiencias y demás instancias propias del juicio, el Tribunal Oral Penal N° 1 (único del Departamento Judicial Pergamino), integrado por los jueces Miguel Gáspari, Guillermo Burrone y Danilo Cuestas, resolverá sobre la cuestión y emitirá los fallos que correspondan.

Como se recordará, el 2 de marzo de 2017, Sergio Filiberto, Federico Perrotta, Alan Córdoba, Franco Pizarro, Jhon Mario Claros, Juan Carlos Cabrera y Fernando Emanuel Latorre murieron en la comisaría primera de Pergamino, tras un incendio que ahora la justicia comprobó que pudo haber sido apagado por el personal policial presente.

Recorriendo un arduo camino de lucha e investigación paralela, las familias aportaron evidencias que mostraban que los uniformados que se encontraban en la comisaría no intervinieron al momento que se había desatado el siniestro. La comisaría, además, estaba inhabilitada para alojar detenidos.

La causa se nutrió además de numerosos testimonios, entre ellos, los de los bomberos pergaminenses (que encontraron obstáculos para actuar rápidamente), y mensajes de texto enviados por las propias víctimas a sus familiares, poco antes de morir.

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(La foto es de Carmen Rolandelli, y forma parte del libro "No fue un motín. Crónica de la masacre de Pergamino", del periodista Leandro Albani.)

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