Cálido recibimiento a Everest en su regreso a Rojas


Llegó desde Orlando, Estados Unidos, con varios campeonatos y subcampeonatos. Una multitud los esperó en la rotonda y los acompañó hasta la plaza, en medio de gran entusiasmo.

La delegación de rojenses que representó a la Argentina en la edición 2018 del All Dance International recientemente realizado en la ciudad de Orlando, Estados Unidos de Norteamérica, regresó ayer al país y fue recibida calurosamente por una nutrida concurrencia, que se dio cita primero en la rotonda y más tarde en la plaza San Martín.

La parte más numerosa de la delegación llegó a Rojas desde el aeropuerto internacional de Ezeiza en una combi, pero varios lo hicieron a bordo de vehículos particulares que viajaron especialmente para recibirlos.

Todos se detuvieron en la rotonda, donde una gran cantidad de personas, familiares de los bailarines y allegados a la academia, los esperaban junto a un móvil de Bomberos Voluntarios que poco después encabezaría la caravana de retorno a la ciudad.

El recibimiento fue sumamente afectuoso. Emocionadas expresiones de felicitación, de asombro, de buenos deseos para el futuro, fueron recibidas por la directora Marisol Benítez, las chicas que participaron del festival internacional y los padres acompañantes que cumplieron un rol más que importante en la expedición.

Poco después la caravana de vehículos, haciendo sonar sus bocinas y agitando globos, regresó a la ciudad y recorrió varias calles céntricas, para detenerse finalmente en la plaza San Martín. Allí se sumaron más personas, y continuaron los saludos y las felicitaciones.

Marisol Benítez brindó algunas breves explicaciones sobre lo vivido en los Estados Unidos: "Fue una competencia sumamente reñida, porque el nivel es realmente impresionante. Participaron veintidós países, por lo cual traer podio en casi todas las coreografías fue un orgullo. Para salir subcampeonas hay que lograr noventa puntos, o sea que esto es más que merecido", afirmó.

"El viaje fue hermosísimo, el grupo siempre estuvo unido junto a los papás que fueron a cuidar a cada una de las chicas. Pudimos disfrutar, divertirnos, aprender mucho de cada uno de los países que participaron. Para muchos fue un antes y un después, y yo tengo el gran placer de que mi alumna Paula (Sturtz) haya presentado su coreografía con alumnas mías y haya logrado un campeonato; es un orgullo enorme, que me llena el alma. Y más allá del premio es un gran logro como grupo", dijo después.

"Empatamos con España en una competencia de danza donde bailamos tanto alumnos como profesores, confraternizamos con todos los demás países y estuvimos felices", expresó Benítez.

"CUANDO DIGO NADIE, ES NADIE"

Marisol Benítez manifestó un agradecimiento muy especial a todas las familias que colaboraron para posibilitar el viaje, ya que, según afirmó, no tuvieron absolutamente ninguna colaboración externa.

Informó la directora de Everest que otros países, como por ejemplo Chile o Paraguay, viajaron con los pasajes subsidiados por los respectivos Estados, y sólo debieron hacerse cargo de la estadía, lo cual no es poco dado que el tipo de cambio actual es tremendamente desfavorable.

"Cuando digo que no colaboró nadie, es nadie –enfatizó Benítez–, "los que "bancaron" esto fueron los papás. Ni siquiera la combi hasta el aeropuerto nos pagaron".

Algunos comentarios recogidos durante la recepción dan cuenta de que, más allá de que lo destacable fue el excelente desempeño de la delegación –aún en inferioridad de condiciones por las abismales diferencias de recursos de que dispusieron, comparando con otras como las europeas, por ejemplo–, no fue fácil la estadía en Orlando. La vida allá es carísima, y en más de una oportunidad tuvieron que encomendar a algún padre para que saliera a recorrer "buscando precios" y a comprar, por ejemplo, pan y fiambre para alimentar a todo el grupo. Pero más allá de las dificultades, la experiencia dejó más que satisfechos a todos y cada uno de los que viajaron.

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