A 15 años de un momento inolvidable...

En estos días se están cumpliendo tres lustros de la aquella consagración de Rojas Scholem en la Liga Nacional de Voleibol, el episodio deportivo que debe haber sido, sin temor a equivocarnos, uno de los más destacados de la historia de nuestro pago chico. Las comparaciones son odiosas y no es sencillo hacer una valoración de cada momento ya que son épocas diferentes, porque sin dudas Rojas ha tenido muchos importantes (como aquella campaña de la Selección del 68) pero a esta historia hay que ubicarla en un sitial muy alto.

Por lo estrictamente competitivo, con una campaña fenomenal de un equipo que fue un gran campeón. Por la repercusión popular, con la gente adhiriendo fervientemente a la propuesta, sin límites de edad, llenando el estadio de Sportivo cada vez que Rojas Scholem fue local y acompañando en muy buen número en muchísimos viajes. Y por la estructura que tuvo a los hermanos Aladro como impulsores, respaldados por el club dueño de las instalaciones y su comisión, las empresas que dieron su apoyo, por el club porteño que aceptó la alianza y, como quedó dicho, por una comunidad rojense que hizo suya una historia que tuvo final feliz.

Imposible olvidar ese “Alfredo Bertolotti” repletísimo, sin lugar para un alma más, a los jugadores celebrando en la plaza junto a la gente, corolarios de una temporada de deporte que era profesional pero que se nutrió del espíritu amateur de una ciudad pequeña para conseguir una amalgama perfecta.

Para muchos resultó también un aprendizaje, tener que empezar a conocer las reglas de un deporte no tan popular en ese momento; para el periodismo fue meterse en un ritmo de trabajo inusual; para los directivos fue trabajar mucho para cumplir con los requisitos para poder ser locales en Rojas; y para la inmensa mayoría fue la gran chance de experimentar, muy de cerca, las vivencias de un deporte de alta competencia, con los protagonistas al alcance de la mano, acoplándose a la vida del pueblo casi como si hubieran sido rojenses de toda la vida.

Aquel Rojas Scholem parece lejano en el tiempo y hoy apenas si vemos algunas fotos en las redes sociales, alguna imagen en la tele y lo que quedó grabado en la retina de quienes pudimos vivir esos momentos, lamentablemente tan fugaces como maravillosos.

Parece imposible pensar en este 2017 que es posible iniciar un camino similar, los tiempos son muy distintos y volver a armar algo similar suena casi descabellado. ¿O no?.

Gear SA

Clyfer