Yaguá Pitá

Buenas noticias llegan para el deporte rojense en lo que respecta a una disciplina que ha sabido de vaivenes, de buenas épocas y otras no tanto, como es el rugby.

La información que nos llega da cuenta que el domingo venidero Yaguá Pitá, el nombre tradicional que esta expresión deportiva ha tenido en nuestra ciudad, inaugurará su cancha en el predio del Club de Pescadores, recuperando así la posibilidad de tener un espacio propio para llevar adelante los partidos oficiales y entrenamientos.

Fue mucho lo que trabajó la gente del rugby, a partir de la generosa decisión de la entidad ribereña de ceder parte de su predio para darle espacio a un deporte que no lo tenía y que, esperamos, pueda estar mucho tiempo en ese lugar, dejando atrás su permanente traslado por distintos lugares. Yaguá estuvo en CECIR hace muchos años, también en el Parque General Alvear, en el Prado Español, sin poder conseguir un terreno propio, objetivo que seguramente tuvieron aquellos soñadores que iniciaron el rugby rojense.

No sería justo empezar a recordar nombres porque seguramente nos olvidaremos de muchos pero cuando la ovalada vuelva a moverse en la nueva cancha, los que ya no están disfrutarán desde el cielo, y los demás gozarán de este momento en las flamantes instalaciones emplazadas a un par de kilómetros del rojense, a la vera del río Rojas.

El entusiasmo es mucho y ya se pusieron de manifiesto el año pasado, con la disputa de varios encuentros con equipos de la región, a modo de preámbulo de un 2016 donde seguramente la intención es tener una actividad más sistemática a lo largo de toda la temporada en el marco de los certámenes de la UROBA.

Claro que no será sencillo cosechar muchos resultados positivos ante rivales con mayor rodaje pero en definitivo eso no es lo más importante en esta etapa, donde la prioridad es la consolidación, la permanencia en el tiempo y, sobre todo, la formación de muchos jóvenes que garanticen el futuro, una cuestión clave e indispensable en cualquier deporte que pretenda proyectarse en el tiempo.

Yaguá Pitá nunca murió, todo lo contrario, porque rugbiers rojenses siempre jugaron en distintos equipos, aún en momentos donde la actividad tuvo paréntesis en nuestra ciudad, y ese espíritu siempre ha estado latente, muy vivo, como una llama encendida que se prendió hace muchos años, que jamás se extinguió y siguió encendida, y que a partir de la inauguración de la nueva cancha, esperamos todos siga más fuerte que nunca...

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