La mochila del bien común, sobre las mismas espaldas de siempre

En momentos en que quienes deberían soportar el peso de llevar a Rojas hacia un destino mejor -o aunque sea sostener lo que hay para que la situación no empeore- suelen mostrarse más preocupados por lo que parece que por lo que es, se hace evidente que la mochila sigue cargada sobre las mismas espaldas de siempre: las de instituciones y empresas que "le ponen el pecho a las balas" y suplen, por vocación y sumándose a los voluntarios que por suerte siempre sobran, la iniciativa que debería tener el Estado.

Esta iniciativa privada, propia de empresas y de organizaciones no gubernamentales, existió siempre y es algo saludable; pero se espera que el Estado sea quien soporte el mayor peso, sobre todo en lo económico; y que el trabajo sea conjunto entre quienes han sido elegidos para administrar la cosa pública y los que, por propia voluntad, deciden aportar esfuerzo al bien común.

Esta comunidad de esfuerzos entre lo público y lo privado, hoy, se ve bastante poco; lo más común es que sean las instituciones y empresas las que se pongan al frente de las iniciativas, con los recursos que tienen, siempre escasos.

No es casual que haya sido la cooperativa CIPSPROL de Rafael Obligado la que, sin ninguna obligación y a su propio costo, se haya tomado el trabajo de averiguar con quién había que hablar, ir a La Plata y destrabar la terminación de la obra de gas natural, que estaba paralizada desde el año 2012. Gracias a eso la localidad hoy disfruta del servicio.

Tampoco tiene que ver con el azar que el hospital Unzué cuente con una nueva y ultramoderna ambulancia (en realidad, una "Unidad de Terapia Intensiva Móvil")... que no fue enviada por la Provincia ni gestionada por la Municipalidad, sino donada por el Rotary Club, una institución social, y por Monsanto, una empresa que se desempeña en nuestro medio.

Sobre estas dos entidades cabe extenderse un poco. El Rotary Club ha asumido por propia voluntad un papel que indelegablemente es del Estado: el cuidado de los mayores que no pueden bastarse a sí mismos. Los rotarios decidieron hacerse cargo de la conducción del Hogar de Ancianos, y lo están haciendo de una manera tan transparente como enérgica; una gestión que va mostrando logros cada vez más importantes y no se detiene. Con escaso apoyo estatal.

Monsanto también se ha sumado a otras empresas que colaboran de diferentes maneras, y lo ha hecho con acciones de gran envergadura. Por ejemplo, aportando los materiales y la mano de obra completos para pintar totalmente, interior y exterior, el amplísimo nuevo cuartel de Bomberos, similar tarea a la realizada en el Hogar de Ancianos "San Francisco de Asís".

Otras empresas, como Gear SA, realizan aportes importantes a eventos sociales y culturales tales como el Encuentro del Arte y la Cultura que se realiza cada tercer sábado de noviembre, o la Feria del Libro (actual Semana de las Bibliotecas Escolares). Los molinos y las cooperativas también suelen contarse entre los colaboradores de eventos de todo tipo.

Por supuesto que todas estas entidades, además de la labor que se espera que realicen, llevan adelante tareas de mejoramiento interno, de capacitación de su gente, de ampliación de sus horizontes...

Esta cuestión, la de la capacitación, es reveladora. ¿Cuánto hace que el personal municipal no es capacitado? Es sabido que la Provincia de Buenos Aires cuenta con dos institutos dedicados justamente a esos fines... y sin embargo, las últimas actividades formativas que se recuerdan fueron realizadas en el año 2010, o 2011 como mucho.

Esta nota no debería terminar sin hacer mención a los numerosos vecinos que, aún sin pertenecer a organización alguna, trabajan para el mejoramiento de la calidad de vida de todos, como aquellos que se ocupan de realizar arreglos en las escuelas, los clubes, y en oportunidades hasta en los espacios públicos (como plazas, veredas y canteros).

En Rojas hay un alto grado de participación ciudadana en los asuntos públicos, a pesar de que todo el mundo parece convencido de lo contrario. Sin embargo, en los lugares que progresan de verdad, esa participación es complementaria de la labor del Estado, produciéndose así una sinergia ampliamente beneficiosa para esas ciudades. Nosotros, por ahora, debemos conformarnos con las cosas al revés: una potente iniciativa comunitaria, complementada (a veces) con algún aporte municipal de mayor o menor importancia. Quizás sea éste el principal déficit de gestión de una administración comunal a la que no le faltan...

Gear SA

Clyfer