La salud de nuestros hijos

Con el “permiso” del recordado médico y conductor televisivo, el recordado Mario Socolinsky, titulamos nuestra editorial de esta semana para abordar un tema del cual en algún momento nos hemos ocupado pero que siempre vuelve a concitar la atención.

La cuestión tiene que ver, puntualmente, con la necesidad de asegurar que todos los que practican deportes, se realicen una serie de controles médicos a través de los cuales queden habilitados para competir en la disciplina que sea, a través de la extensión de un comprobante que no sea solamente ir a un médico amigo para firmar un certificado.

Y no es que dudemos de la calidad de los profesionales sino que suele ocurrir que simplemente se pueda intervenir en un determinado torneo solamente con la rúbrica de un médico en una planilla, porque si bien es cierto que el doctor conoce a su paciente, es muy importante llevar adelante en forma constante los chequeos.

La cosa no es tan sencilla por el volumen ya que son muchísimos los deportistas federados, pero no imposible porque desde el Gobierno local se está implementando el programa de la ficha de salud, que se llevó adelante en épocas de la anterior gestión y que se está reeditando en esta etapa, con un resultado más que positivo ya que han sido muchos los chicos que han pasado por el control odontológico, nutricional y médico.

Lo que está haciendo falta es tomar medidas más concretas en la mesa de las decisiones de las asociaciones, que en nuestra ciudad pasa puntualmente por la Liga de Fútbol, que junto a la Asociación de Bochas, son las únicas entidades que nuclear a varios clubes que practican un mismo deporte. Lo mismo debería pasar en el ámbito regional con el básquet, a través de la APB, o el hockey, con la AHO, donde compiten las instituciones rojenses, por nombrar sólo a algunos de los deportes donde Rojas tiene presencia permanente.

Estamos finalizando septiembre y de acá al comienzo del próximo certamen ahí un plazo de unos cuantos meses (digamos, por lo menos seis) para ponerse más estrictos y fijar otras pautas. Concretamente, debería quedar establecido que no podrá jugar quien no se realice anualmente los controles médicos, siendo estrictos en su aplicación porque en este tema no se trata de una cuestión arbitraria sino, nada más ni nada menos, que el cuidado de la salud.

De la misma manera que cuando uno es socio de un club, se debe tener el troquel con el último mes pago, en la Liga una buena forma sería que todos jueguen con el carnet y que el mismo deba tener una constancia de que ese jugador ha cumplido con los controles de salud. Salvando las distancias, si uno va a la biblioteca y no cumplió con el cobrador, no puede retirar ningún libro, en este caso si un jugador se presenta a firmar planilla y no tiene en su carnet el troquelito que certifique que hizo la revisación, tampoco debería poder jugar.

Si a algunos los tiempos les parecen cortos, podría comenzarse el año venidero con algunas categorías, o los más chicas o las mayores, pero de una vez por todas arrancar porque si bien es cierto que nada es imposible que puede ocurrir un episodio relacionado con la salud, si se hace la prevención, las posibilidades que de pase se reducen al mínimo.

Ya que desde otros ámbitos, como Nación o Provincia, no se baja línea clara en relación a este tema, empecemos por casa para quedarnos tranquilos, cuidando cada día un poco más a nuestros hijos (y a los “grandes”)...

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