Lo que queda de positivo tras cuatro años de gobierno vecinalista

Falta muy poco para que se cumplan cuatro años de gobierno vecinalista, y si bien el balance general no es satisfactorio ni mucho menos, cabe hacer una reflexión acerca de un aspecto muy positivo que esta experiencia nueva para la ciudad ha dejado marcado a modo de huella: la incorporación a la política de un montón de gente valiosa que, a pesar del posterior déficit de conducción y de gestión de los máximos responsables, ha gando presencia y experiencia valiosa con vistas al futuro.

Una primera mirada a la realidad permitirá advertir que, en materia de gestión, no hay mucho para destacar. El gobierno de los hermanos Caso ha concretado varias obras que tienen más que ver con la cosmética que con la infraestructura de la ciudad, y el balance general es negativo. No se ha construido una sola vivienda; las obras que estaban en marcha (como la ruta 45) quedaron paralizadas; es notorio el deterioro del pavimento, como así de los caminos rurales; los barrios lucen abandonados; y la maquinaria de Servicios Urbanos y de la Vial ha sufrido un elevado nivel de degradación a partir de la ausencia de inversiones y la falta de mantenimiento.

Los niveles de seguridad ciudadana tampoco han mejorado a pesar de la inversión millonaria realizada en cámaras de vigilancia, centro de monitoreo, incorporación de nuevos empleados, aportes a una estructura policial cuyo crecimiento desmedido no ha redundado en mejores índices de delito, etc.; y ni siquiera el área de Salud ha mejorado sustancialmente, más allá de la concreción de algunas iniciativas que estaban proyectadas desde la gestión anterior, como la sala de espera del hospital.

El gobierno vecinalista avanzó sensiblemente, eso sí, en medidas recaudatorias, y no sólo en los ítems habituales: aumentó la alícuota de la tasa de Seguridad e Higiene, el Fondo de Obras que se cobra en la factura de la Clyfer, eliminó la afectación de los fondos de la Tasa Vial (que ahora van a Rentas Generales), encareció servicios (como el de Licencias de Conducir)... sin que ese significativo incremento en la masa de recursos se viera reflejado en mejoramiento de la ciudad o de la infraestructura municipal. Todo lo contrario: en casi todo se aprecian retrocesos.

Y como "frutilla del postre" planea una última acción de relevancia para estos cuatro años de gobierno, que es el remate de los lotes municipales ubicados en Azzara y Pellegrini de barrio Progreso. Originalmente esos terrenos estuvieron destinados a vivienda; luego se dijo que se utilizaría lo recaudado para hacer cordón cuneta; pero finalmente se sabe que una parte importante de tal recaudación se utilizará para dotar de servicios a los propios lotes a enajenar; una descapitalización sin sentido del patrimonio municipal. Por lo menos, sin sentido para el pueblo de Rojas.

LA GENTE ES LO POSITIVO

Sin embargo, y a pesar del pobre desempeño del gobierno de los Caso que se ha traducido en los infortunios ya citados para la ciudad y su Municipalidad, hay un elemento que, a juicio de El Portal de Rojas, es sumamente positivo: la incorporación a la política de mucha gente capaz, creativa, de buena voluntad y mayores ganas de hacer cosas, que no se hubiera integrado a los partidos tradicionales y que hoy Rojas ganó para el manejo de la cosa pública. Por supuesto que no son todos; pero hay muchos.

No es ocioso recordar que cuatro años atrás el vecinalismo asomaba como una esperanza de algo distinto. Habiéndose rodeado de un aura de "pureza" prometía abrir espacios para la participación orientados hacia la acción antes que a la disputa política menor. Caso anunciaba que conformaría un equipo "de lujo" que le permitiera pasar gran parte de su tiempo en La Plata, gestionando obras (esto está en los medios de la época) cuya ejecución estaría siempre por encima de cualquier disputa o conveniencia política.

Muchos le creyeron, lo votaron, y también se sumaron a un equipo que todavía hoy sigue carreteando sin poder levantar vuelo; y no porque le falten ganas ni capacidad, sino porque el lastre de una conducción que sólo ha mostrado eficiencia para la "rosca" le impide despegar.

La ciudadanía ha advertido esto, y es la causa principal por la que no acompañó al oficialismo vecinalista en las PASO.

Qué va a pasar en octubre es algo que El Portal de Rojas no puede vaticinar. Sí puede evaluar que hay dos posibilidades: que el vecinalismo triunfe y Martín Caso resulte reelecto; o bien que pierda, transformándose así en el primer Intendente que no logra ser reelegido al menos una vez desde el retorno de la democracia, en 1983.

El resultado de las PASO fue abrumador: "Cambiemos" duplicó la cantidad de votos de Encuentro por Rojas, y esto será algo muy difícil de revertir en las elecciones generales. No obstante, podría ocurrir: cosas más raras se han visto.

Pero más allá del resultado de octubre, muchas de las personas que se han integrado al Concejo Deliberante, al Departamento Ejecutivo, a las delegaciones en las localidades, etc., son sumamente valiosas y tienen un gran futuro en la política. Si podrán plasmarlo ya o deberán esperar, es otro asunto. Es obvio que mientras el espacio vecinalista continúe siendo manejado por gente hábil para la "rosca" pero inoperante para la gestión, los espacios están muy acotados.

Pero la derrota del vecinalismo en octubre es una posibilidad concreta; y de producirse, esos dirigentes, militantes, vecinos con ganas de hacer y participar, que en estos cuatro años seguramente más de una vez han tenido ganas de irse a su casa y no lo hicieron justamente por haber asumido compromisos que su nobleza les impide romper, tendrán margen de maniobra para quitarse el "lastre" de encima y recuperar un espacio político que en Rojas es bienvenido, según ha quedado demostrado en muchas oportunidades.

En Rojas cabe un partido vecinalista, qué duda podría haber sobre ello... Claro que si es vecinalismo en serio, y no una máscara, un relato como este con el que los hermanos Caso han disfrazado no sólo la realidad sino también su propia identidad política.

Las perspectivas son promisorias para el vecinalismo, en tanto y en cuanto sea capaz de recuperar el debate interno, volver a poner las ideas por encima de las conveniencias personales, y respetar liderazgos verdaderos, ejercidos por los más capaces. Un debate que sin ninguna duda incluirá a los hermanos Caso, aunque probablemente no como conductores, un rol que han demostrado no poder cumplir cabalmente.

Gear SA

Clyfer