A propósito de los clubes...

En nuestro editorial de la semana pasada abordamos el tema de las alianzas, fusiones, uniones, o el nombre que uno le quiera dar a la posibilidad siempre latente de encontrarle la vuelta a la situación cada vez más difícil que atraviesan las entidades sin fines de lucro.

La idea encontró eco en más de uno de nuestros lectores, que incluso han plasmado su opinión a través de mensajes, coincidiendo en que el gran impedimento no pasa por cuestiones legales o de papeles, sino por una cuestión que tiene que ver más con los sentimientos, los colores, la denominación y los sentimientos que muchos tienen hacia sus entidades.

Nos consta que en más de una oportunidad ha habido algún intento de avanzar en la cuestión, y de ello nos ocupamos hace una semana, marcando como un buen ejemplo lo sucedido hace ya varios años en Colón, donde dos clubes se unieron para fundar Alianza, que es la fusión de lo que fueron el Club Hispano Americano y el Club de Pescadores. Uno con el baloncesto como principal actividad deportiva y mucho movimiento en su sede social en pleno centro de la ciudad, y otro con un amplio predio de camping, pesca y para pasar muchas horas al aire libre.

Casualmente en nuestro medio hay una coincidencia que también ya mencionamos y sobre la cual insistiremos por estar seguros que son dos instituciones que no se superponen en sus objetivos sino que se complementan: Pescadores y Sportivo. Hoy los de la ribera pasan un buen momento, con una comisión directiva joven y emprendedora que ha hecho mucho, pero han sabido de otros momentos difíciles, que es precisamente el calificativo para explicar la actualidad de los tricolores. En Alem y Paso se sigue jugando al básquetbol por el trabajo de la comisión de padres y el aporte de la cuota de cada chico, también se sostiene la pelota a paleta pero hoy, lamentablemente, en lo institucional Sportivo casi no existe. Sin comisión desde hace varios meses, el club sufre su peor momento en mucho tiempo, por no decir de su rica historia de crecimiento y títulos deportivos.

Lo importante, creemos, es encontrar las fórmulas por las cuales amalgamar intereses diferentes ya que no parece tan viable juntar dos clubes de fútbol, por ejemplo, aunque tampoco es una idea alocada porque dirigentes no son lo que precisamente sobra.

Insistimos en la idea: unirse no es perder nada. Al contrario, es darle un sentido al esfuerzo de aquellos pioneros que crearon las instituciones y que soñaron un futuro venturoso, es no tirar por la borda lo que esas entidades consiguieron en tantos años pero que corren el riesgo de perder.

No es algo que le pase a todas las entidades, por suerte, pero humildemente creemos que en algunos casos habrá que echarle una miradita a esta idea y no descartarla...

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