¿Es tiempo de alianzas?

Más de una vez el tema ha estado en consideración de algunos y ha avanzando en ciertos casos pero no ha tenido hasta el momento nada concreto, aún cuando la situación sigue muy parecida a todo lo que ha venidero ocurriendo en estos últimos años, donde, más allá de los vaivenes de la economía y de otras situaciones que pueden incluirse al analizar la cuestión, el panorama permite abordar una vez más la cuestión.

Se le puede poner el nombre que se quiera (alianza, fusión, unión deportiva, lo que sea), elegir el marco legal que se prefiera, pero el punto pasa por la realidad que vienen atravesando algunas instituciones que, en una ciudad, chica se hacen difíciles de sostener. Y este comentario no es una crítica sino un aporte para tratar de aportar una idea en pos de encontrarle una salida.

No es un secreto el estado institucional en que encuentra, por ejemplo, el Club Sportivo, sin comisión directiva desde hace varios meses y funcionando solamente por el esfuerzo de un grupo de padres que sostienen la actividad deportiva. Con la conserjería cerrada, no hay vida social y todo se limita a entrenamientos y partidos, algo que está muy bien porque los deportistas pueden seguir haciendo lo que más les gusta, pero de esa forma el futuro es negro.

Tomamos el ejemplo de Sportivo como una situación que ha llegado al extremo pero no es menos cierto que en los clubes cada vez es más difícil encontrar gente que desee sumarse como dirigentes o colaborar, lo cual es entendible porque el ritmo de la vida moderna es diferente al de otros momentos y el tiempo no es precisamente lo que sobra.

También debemos reconocer, y con esto no estamos descubriendo la pólvora, que Rojas es una ciudad pequeña, con unos 25 mil habitantes, y son muchos los clubes, lo cual hace que el caudal de personas hacia cada entidad no sea muy abundante, además de aquellas personas que están en dos o más comisiones, que no son pocas.

Puede que a algunos les genere algún escozor hablar del tema por eso de perder la identidad, cambiar de nombre o de colores, pero algo hay que intentar.

En los últimos años se mencionó como posibilidad la unión de instituciones, como el caso de Pescadores con Sportivo, que son perfectamente compatibles porque no comparten los mismos deportes, y en algún momento también se mencionó a Juventud y Rivadavia, siendo este último club un ejemplo de lo bueno que puede resultar aunar esfuerzos. Los de calle Pueblos Originarios han celebrado convenio con el Centro de Educación Física, que tendrá un hermoso y amplio espacio para dejar de deambular y establecerse en una sede estable, y Rivadavia mejoró sus instalaciones con la construcción del nuevo piso en el gimnasio cubierto.

Cerquita, a no más de cincuenta kilómetros, dos entidades colonenses crearon hace algunos años el Club Alianza, un buen ejemplo de lo que bien podría ocurrir en nuestra ciudad.

Creemos que es algo para no desestimar...

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