¿Alguien vio los terrenos comprados con la recaudación del "Camino a casa"?

¿Adónde están los terrenos adquiridos por la Municipalidad con el dinero proveniente de la venta de lotes fiscales, muchos de cuyos boletos de compraventa ya fueron firmados? ¿Alguien sabe? ¿Se pueden visitar, o saber aunque sea dónde están ubicados?

Tales preguntas no son vanas. Todo el mundo, gobierno municipal incluido, explicó abundantemente que la enajenación de este bien municipal tan preciado como escaso, la tierra urbana, serviría para recaudar fondos con los que comprar más tierra, dotarla de servicios, subdividirla y repetir el proceso, permitiendo que muchos vecinos accedieran a una parcela donde edificar su casa a valores razonables, menores de los propios de la distorsionada cotización del mercado.

Sin embargo, las informaciones a las que cualquiera puede acceder se explayan abundantemente sobre las ventas, adjudicaciones, firmas de boletos de compraventa, etc., etc... pero nadie habla de dónde está la tierra que vino a reemplazar a la vendida. Tema importante, sobre todo teniendo en cuenta la depreciación diaria del dinero, que puede ser o no real, pero de la que el gobierno municipal está firmemente convencido ya que no deja de mencionarla.

Vale recordar algunos datos que muestran claramente la veracidad de lo expresado. Durante el acto de lanzamiento del pomposamente denominado "Plan Camino a casa" realizado en septiembre de 2012 el entonces Jefe de Gabinete Municipal, Mario Yemes, se encargó de aclarar que "el Intendente le ha encomendado este programa a quien les habla", y explicó algo que luego escucharíamos hasta el cansancio: que la iniciativa se convertiría en "un círculo virtuoso, ya que este mecanismo busca recuperar recursos económicos para adquirir más tierras y ponerlas a disposición de los vecinos a valores inferiores a los que existen en el mercado".

Sin embargo, hoy podemos ver que la venta de terrenos no se corresponde con la compra de nueva superficie, tal como se dijo que ocurriría. Y si los recursos no se destinan a ese fin, entonces cabe preguntarse a qué se destinan...

Mientras avanza la venta de lotes (a privados, beneficiarios del ProCreAr, etc.) sin la consecuente compra de tierras, continuaremos viendo cómo un bien estratégico, de valor inestimable, está siendo arrastrado por las cenagosas aguas de las "cuentas generales" municipales y, a todas luces, terminará convertido en un simple asiento en un balance. Un dibujito; un ingenuo e infantil trazo en una hoja con el que se pretenderá disfrazar que la Municipalidad de Rojas está siendo descapitalizada a cambio de nada.

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