El bote a tierra

Desde El Portal más de una vez nos hemos inmiscuido en cuestiones relacionadas con el reglamento de fútbol, tratando de hacer un aporte para mejorar el desarrollo del juego, aunque a decir verdad tenemos pocas esperanzas de que nuestros comentarios pueda llegar a la International Board de la FIFA.

En esta ocasión dedicaremos unas líneas a un episodio que suele ocurrir varias veces en un partido y que genera cuanto menos cierto enojo, algo de malestar porque termina perjudicando al equipo que tira la pelota afuera cuando un jugador requiere atención: el bote a tierra, también llamado “pique”, o “balón neutral”.

La situación es siempre la misma: un futbolista se lesiona o recibe un golpe, cae y uno de los equipos tira la pelota afuera. La alternativa puede ser que el árbitro disponga parar el desarrollo pero la continuidad es igual. El colegiado hace el pique solo con un jugador del equipo que no tenía posesión del balón, que “gentilmente” la devuelve a no menos de 50 metros de donde estaba la acción.

Llegan los aplausos (vaya a saber por qué ya de caballeros la acción no tiene nada) y el trámite sigue con un evidente perjuicio para el equipo que controlaba la redonda en el momento en que se paró el juego.

Sin pedir que el juego se interrumpa y al reanudarse directamente reponga el que tenía la pelota, como sucede en el básquet, nos parece lo más sencillo que el “bote a tierra” lo haga el bando que controlaba el balón y no que éste deba esperar adonde se la “devuelve” su contrincante.

Traduciendo: que el árbitro administre la reanudación del juego dándole la redonda al equipo que la tenía, con los rivales a una distancia prudencial, que bien podría ser la misma que se debe guardar en un tiro libre. Aunque con unos metros también estaría bien ya que daría chance de jugarla con comodidad.

Lo hemos visto incluso en esas acciones donde los arqueros quedan golpeados pero con la pelota en su poder y deben tirarla al lateral para ser atendido. Por la tele, un árbitro hizo algo más sencillo y que debería ocurrir siempre: tocó pito sin esperar que el arquero la lanzara afuera y cuando el guardametas se repuso, directamente hizo el pique al lado de éste, que tomó el balón y siguió jugando como si no hubiese pasado nada.

Son, tal vez, cositas insignificantes para muchos pero que a nosotros nos parece que hacen a un desenvolvimiento más fluido del desarrollo de un partido.

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