La política cultural que reclamábamos en 2012 sigue sin aparecer

A poco de concluir su mandato iniciado en diciembre de 2011, el gobierno municipal actual no ha logrado resolver uno de sus mayores déficits, que es el de lograr una política cultural para el distrito.

Lamentablemente, se ha cumplido el peor de los pronósticos: fueron tres años y medio en que el área cultural de la comuna, en el mejor de los casos, trabajó como organizadora de eventos de dudoso valor artístico, desdeñando una de las ventajas comparativas fundamentales que Rojas posee en relación con las ciudades de la región (y prácticamente todas las de su tipo), que es su capacidad para generar hechos culturales importantes y ver emerger artistas de nivel.

El Portal de Rojas publicó hace unas pocas horas una columna escrita por la secretaria del Conservatorio Municipal de Música, Delia Martínez, en la que se plantea esta cuestión de mirar a Rojas como un "semillero" importante de arte y cultura. Que lo es, sin dudas; pero podría serlo mucho más si hubiera un impulso municipal importante, lo cual no sólo no existe sino que marcha en sentido contrario.

En efecto: es sabido de los problemas que enfrenta el Conservatorio, por ejemplo con el espacio físico, y con la falta de profesores que permitan satisfacer la demanda siempre creciente de formación musical. Lo que crece año a año es la cantidad de potenciales alumnos que pueblan las "listas de espera".

También es de público conocimiento que la vez que la Escuela de Artes Plásticas fue noticia, fue justamente cuando el gobierno municipal intentó jubilar de prepo a su director, el profesor Jorge Bertero, precisamente el responsable de dirigir varias actividades que han recibido reconocimientos importantes a nivel provincial y nacional. El TAFS y la Agrupación Coral jamás recibieron otra ayuda que un "sonido" o algún subsidio, mientras el Coro de Jóvenes permanece inactivo luego de la renuncia de su director Juan Antonio Rodríguez.

Cabe recordar entonces un editorial que El Portal de Rojas publicara en mayo de 2012. Apenas cinco meses de la asunción de Martín Caso como Intendente Municipal ya se hacía evidente esta falta de política cultural, cuando aún Griselda Zecca no estaba al frente de área alguna (aclaración necesaria por si algún despistado supone que se intenta inculparla a ella por una falta de decisión que es de primerísimo nivel).

En esa nota, titulada "Cultura: Un gobierno que corre detrás de los acontecimientos", se reconocía la existencia de políticas culturales en los gobiernos municipales anteriores. Tanto la UCR como el Frente para la Victoria la habían tenido, aunque cada uno con sus características ideológicas y metodológicas propias.

Se destacaba en el citado editorial los lineamientos culturales impuestos tanto por Jorge Goicochea y Jorge Geijo (períodos radicales) como por Eduardo Forese en la etapa peronista.

Textualmente, dijo El Portal en esa oportunidad: "El gobierno municipal actual no ha mostrado hasta el momento contar con alguien capaz de sentarse en el sillón de Goicochea, Geijo y Forese. Se ha limitado, más allá de idas, vueltas y recambio de funcionarios, a "correr detrás" de iniciativas ajenas. Su propuesta propia se ha reducido a la organización de algunas austeras fiestas (algunas de las cuales ya estaban organizadas, como la del Deporte y la Cultura), y sigue sufriendo la carencia de alguien con la visión y la capacidad de gestión adecuadas para la función. Es verdad que han transcurrido apenas cinco meses desde su asunción, y que es probable que este tema esté en la agenda del intendente Martín Caso, con vistas a que se solucione más temprano que tarde. Ojalá así suceda."

Hoy queda claro que el "ojalá" fue sólo una expresión de deseos no cumplidos. Que la cultura "casista" es incapaz de superar la fiestita intrascendente, y que la inmensa potencialidad cultural y artística que Rojas aún tiene queda desaprovechada en el peor de los casos, o bien debe emigrar para desarrollarse en territorios más fecundos. Cuatro años; una lástima.

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