Universidad en Rojas: guardando trapitos que estaban al sol

La favorable repercusión que a todo nivel tuvo la noticia del desembarco de la UNNOBA en nuestra ciudad, justo en momentos en que el Centro Universitario local está cumpliendo diez años, es una muestra clara de que el proyecto "Universidad en Rojas", que debió remar arduamente contra la corriente en sus inicios, es hoy aceptado, valorado e inclusive ayudado por la comunidad en pleno, sin distinción de colores políticos o posiciones ideológicas.

Esta aceptación llega a traducirse, inclusive, en la pretensión de unos cuantos sectores políticos de atribuirse la iniciativa, el hecho de "haber encendido la mecha" para que, luego de una década de maduración, el proyecto esté cada vez más cerca de ser una realidad concreta.

Algunos de esos sectores que contribuyeron a dificultarle las cosas al proyecto en sus primeras épocas hoy pretenden haber sido sus principales impulsores, lo cual es de por sí una buena noticia que hace desaconsejable el uso de los archivos.

En efecto: el hecho de que quienes oportunamente se opusieron al desarrollo universitario local hoy estén declaradamente a favor es algo saludable. Significa que la totalidad del espectro político y social ha comprendido la importancia de las políticas de radicación universitaria en el distrito, convirtiendo a la discusión sobre quién apoyó y quién rechazó en otras épocas en un debate menor, de segunda categoría, propio de los "puteríos" políticos insustanciales.

Porque el proyecto "Universidad en Rojas" debió atravesar etapas muy complicadas para poder sostenerse, aunque logró sobrevivir.

Cabe recordar que el Centro Universitario Rojas nació simultáneamente con la UNNOBA, y en su momento debió enfrentar fuertes resistencias.

Sin caer en el error de contradecir lo que se acaba de expresar, y por lo tanto sin nombrar a nadie, es útil refrescarle al lector la memoria sobre algunos de los argumentos críticos que se esgrimieron en momentos en que nacía el Centro Universitario:

-Que no tenía sentido crear en la Municipalidad una Dirección de Educación.

-Que las funciones de la Dirección de Educación debían ser cumplidas por el Consejo Escolar, ya que sus miembros eran elegidos por el pueblo.

-Que destinar recursos a carreras universitarias era un despilfarro, porque con menos plata se podía comprar un colectivo para llevar a los jóvenes a estudiar a otra parte.

-Que lo que había que hacer era formar una comisión de apoyo a la UNNOBA (lo cual significaba, en los hechos, destinar recursos humanos y económicos al sostenimiento de una universidad que no estaba en Rojas).

-Que los recursos municipales disponibles para educación debían destinarse a alquilar o comprar una casa para abrir en Junín un centro de estudiantes del tipo del CEUR (que está en La Plata) para que los chicos pudieran irse.

-Que la Municipalidad tenía problemas económicos serios, y que por ende debía reducir gastos (considerando como no prioritario al Centro Universitario).

-Que la UNNOBA, aún siendo regional, no dictaría carreras en Rojas, ya que si alguien había pensado que iba a tener la universidad en el patio de su casa, estaba equivocado.

-Que el Centro Universitario no dictaba carreras universitarias sino terciarias (burdo intento de descalificarlo por mera connotación, a partir de una falacia, y dándole por añadidura a la educación superior terciaria una carga negativa que de ninguna manera merece).

-Que los recursos que hubiera para educación debían ser destinados principalmente a becas (a quienes estudiaban en otros lugares), dadas las limitaciones de la oferta universitaria local.

-Seguramente varios argumentos más, que en este momento escapan a la memoria del columnista.

Más allá de posturas contrarias, el Centro Universitario Rojas siguió funcionando y mantuvo su relación con varias universidades, entre ellas la UNNOBA. Hubo un año en que se dictó un curso de ingreso completo en Rojas; fue dictada una tecnicatura en Periodismo; se gestionó la certificación de varios cursos específicos, e inclusive se estuvo a punto de implementar tecnicaturas dictadas directamente por la Universidad del Noroeste, iniciativa luego abortada por motivos ajenos tanto al Centro Universitario Rojas como a la propia UNNOBA.

Lo concreto es que hoy, a diez años de haberse iniciado el proyecto universitario local y como fruto de gestión de la actual administración municipal que encabeza Martín Caso, la ciudad está a punto de cosechar uno de los frutos más esperados: la radicación de la Universidad del Noroeste; precisamente la que, por su ubicación geográfica y su disposición a la regionalización (que ahora puede concretar, superados los conflictos que en sus inicios enfrentaron a las sedes de Junín y Pergamino), es bien considerada como la "universidad natural" de Rojas.

Esta realidad por la que tanto se trabajó hoy está a punto de concretarse. Y el hecho de que quienes en su momento sostuvieron posiciones contrarias al desarrollo universitario local hoy estén en su misma vereda es un indicio sumamente alentador para el futuro de Rojas.

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