La medida del éxito...

Se suele decir, y no con desacierto, que los números dominan al mundo. Traducido al ámbito deportivo, sería como expresar que los resultados mandan. Se puede jugar lindo, ganar casi todos los partidos pero si se pierde el decisivo, para muchos no sirve todo el esfuerzo del año porque se escapó el título.

En El Portal conjugamos otra idea, que hemos venido sosteniendo en sucesivos editoriales en los cuales hemos marcado la importancia de trabajar con las categorías menores, darle importancia a los jóvenes y tratar de afrontar los campeonatos superiores con la menor inversión posible en dinero y una apuesta mayor a utilizar lo propio, esos jugadores que son "de la casa" y juegan por amor a la camiseta.

Por ese rumbo anduvieron en 2014 los dos mejores equipos del fútbol rojense, que fueron Carabelas y Argentino, en ese orden, dos escuadras que llegaron muy lejos en el 6 Ligas y fueron protagonistas de la final local, méritos más que suficientes como para hacer irrefutable su sitial de privilegio en el balance de la temporada.

A la hora de colocarlos en el podio, los rojos se suben a lo más alto por haber sido campeones de Rojas y segundos en el torneo regional, siendo también muy importantes los méritos de los albicelestes, que estuvieron a muy poco de consagrarse en el certamen doméstico y ocuparon un lugar entre los cinco mejores del 6 Ligas.

Mirando las alineaciones, encontraremos muchos futbolistas genuinos y pocos refuerzos. Un rápido repaso por el elenco del Club Carabelas nos permite encontrar en su once titular a avezados hombres de la entidad como Marcos Ubino, Emanuel Blanco, Luis Aparicio y Mauro García, que regresaron con gloria, y a varios juveniles con gran proyección como Braian Matheu, la gran revelación del año, Francisco Sabatini y Sebastián Lima. Si hablamos de refuerzos, fue acertadísima la incorporación del arquero Cristian Ramundo y del delantero Lula Durán, piezas muy valiosas en la campaña.

Por el lado de Argentino, fue inteligente a la hora de sumar desde afuera ya que trajo este año a un arquerazo como Edgardo Speroni, el eficiente zaguero Luis Labatti y el rendidor Martín Griguelo, y ni hablar de la categoría de Carlos Lovera, uno que es de afuera pero es ya casi como del club. Y en el albiceleste la base está por nombres como Blas García, Gaspar Calvo, el melli Minadeo, Matías Baudena (retornó a su mejor nivel), Esteban Calabia y Ezequiel Mateu, entre otros elementos bien argentinistas que hacen avizorar buenas épocas para la gente del club de Barrio Unión.

No hemos nombrado a todos los que jugaron (hay otros que también cumplieron con creces) porque la idea era remarcar la forma en que los dos clubes afrontaron el año, sin establecer un juicio de valor sobre cada jugador en forma individual.

Argentino tuvo varias chances claras en la finalísima pero no pudo y se le escapó en los penales, la misma vía por la cual Carabelas perdió la definición del Seis Ligas ante un rival que no lo superó en el juego.

Algunos pueden pensar en que pudo haberse tratado de un fracaso deportivo. Nosotros nos inclinamos por creer que detrás de los resultados hay una realidad incontrastable que muestra a dos instituciones que, a la hora de armar sus planteles, miraron no sólo en este año sino un poco más lejos. Y eso es para subrayar.

Gear SA

Clyfer