El deporte madre trajo medallas...

Se dice, con razón, que el deporte base del que fueron naciendo todos los otros es el atletismo. Caminar, correr y saltar son las acciones básicas que toda disciplina -o la gran mayoría- incluye en el momento de su desarrollo. De hecho, por ejemplo, es imposible jugar al fútbol, al básquet o al rugby sin ejecutar estas acciones, razonamiento básico si los hay pero que bien vale para subrayar la importancia del atletismo como punto de partida a la hora de practicar deportes.

Desde hace muchos años desarrolla sus actividades en nuestro medio la Escuela de Atletismo, un combo que se sustenta en la Dirección de Deportes y el Centro de Educación Física 109. Uno adquiere elementos y el otro aporta el profesor, una parte y otra se unen para llevar adelante lo que a primera vista pareciera una modesta academia en la cual los jóvenes asisten dos veces por semana (lunes y viernes) al predio del Parque General Alvear a desarrollar sus aptitudes.

Y como siempre sucede cuando se le dedica un poco de tiempo, conocimientos y pasión por lo que se hace, los resultados van llegando y consolidándose con el correr de los años, al punto tal que hoy es casi impensado que de un viaje a Mar del Plata no vuelva nadie con alguna medalla. Este 2014 no ha sido la excepción e incluso, por cantidad de participantes, el promedio de logros debe haber estado dentro de los mejores de la historia de la presencia de nuestros atletas en la final provincial de Los Juegos BA, antes llamados Torneos Juveniles Bonaerenses. Lo mismo pero con distinto nombre.

Los jovencitos rojenses sumaron oro, plata y bronce en la pista del estadio Mundialista de La Feliz, mostrando una vez más la capacidad de nuestros representantes y que, como quedó dicho, cuando a algo se le ponen ganas, las recompensas siempre llegan.

Es hora de volver a pensar en mejorar la infraestructura, tema que hemos abordado en más de una ocasión en El Portal, porque no es posible avanzar mucho más si no se dan las condiciones. No estamos hablando de poner el tartán y hacer una mega obra, sí marcar una pista de 400 metros como corresponde, en el predio que sea más apto (lo ideal sería el Parque). Y sumarle a eso la adquisición de más balas, jabalinas, discos, martillos, la construcción y mejoramiento de las instalaciones que ya están, y tantas otras cosas que son necesarias y que no hacen más que revalorizar el logro de los atletas, consiguiendo tanto con pocos medios a su disposición.

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