Enternecedores esfuerzos gremiales para que parezca que "luchan por la educación"

Son realmente enternecedores los esfuerzos que realiza al menos uno de los gremios que nuclean a docentes, en un intento de demostrar que era verdadera su afirmación de que con los paros de marzo "peleaban por la educación", y falsas las voces (entre ellas, ésta) que señalaban que únicamente les preocupaba el sueldo y que, una vez solucionado ese asunto, se terminarían las huelgas.

Las medidas de fuerza terminaron, efectivamente, en el momento en que fueron firmados los acuerdos salariales. Satisfactorios o no para los docentes, o para algunos de ellos, la realidad indica que eso fue lo sucedido.

Los reclamos extra-salariales (infraestructura escolar, remises, servicio alimentario, etc.), ni siquiera fueron discutidos en la mesa de paritarias. No obstante, sí formaron parte central del discurso gremial hacia la sociedad, en el conocido intento por convencer de que las medidas de fuerza eran en beneficio de todos, y no sólo de los ingresos de los docentes.

Finalizada la huelga, solucionado el tema salarial y sin que haya existido el más mínimo cambio en todos los otros "reclamos", aparece esporádicamente este gremio "exigiendo" que se cumpla con los pedidos. Sin paros, claro... lo exigen mediante comunicados enviados a los medios; o bien publicando encendidos comentarios en sus perfiles y páginas de Facebook; o inclusive "escrachando" alguna dependencia oficial.

Estas consideraciones inevitablemente enojarán, no sólo a los miembros del gremio en cuestión sino a la docencia toda. No podría ocurrir otra cosa, porque para el fantasmagórico imaginario escolar, el discurso y la realidad son una misma cosa. No existe diferencia, ni conceptual ni esencial, entre el dicho y el hecho.

Así es como la escuela enseña: convencida de que los chicos aprenden de lo que escuchan, y no de lo que viven; imbuyendo a través del castigo la idea de que los conflictos deben resolverse mediante el diálogo; enseñando el concepto de "solidaridad", y luego sancionando al que la pone en práctica dictándole al compañero durante la prueba a que se lo somete para ver si entendió.

Está clarísimo para toda la parte no docente de la humanidad que el aprendizaje se da desde la reflexión de una práctica, y no escuchando discursos.

Ṕero la parte docente cree lo contrario, y así es como de una manera que es recibida con un silencio piadoso, hoy "reclaman" sin paros pero con comunicados aquello que prometieron exigir como parte de su compromiso con la sociedad.

Es realmente enternecedor. Como ver a un perrito tratando de morderse su propia cola, o percibir los esfuerzos vanos de un mono por atrapar el reflejo de una banana en el espejo.

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