La importancia de amalgamar experiencia y juventud...

Mucho se ha dicho, y se seguirá diciendo, acerca de la importancia de combinar la experiencia de quienes llevan muchos años en alguna función con la fuerza de la sangre joven, una amalgama que suele resultar exitosa pero que no siempre se pone en práctica, prefiriendo algunos sostener las prácticas tradicionales y otros cambiar todo “desechando” a quienes peinan canas.

Ni una cosa ni la otra. Y en el deporte, creemos, la cuestión para conseguir éxitos pasa un poco por ahí. A la hora de armar un plantel, si el entrenador decide poner once avezados, de los que saben mucho pero físicamente ya no están en su plenitud, probablemente puedan ser superados, de la misma forma que si el elenco está integrado por totalidad de inexpertos, a quienes ese poco rodaje los puede hacer sucumbir ante un rival que corra de la misma manera pero que tenga más argumentos para superar las situaciones que requieren de la veteranía para afrontarlas.

No es sencillo encontrar ese punto de equilibrio pero la clave parece pasar por encontrar la proporción justa de cada cosa.

De la misma manera, los cuerpos técnicos deberían tener un poco de cada ingrediente, un poco de la sabiduría y de las “cicatrices” que pueden exhibir quienes hace mucho años están en el tema, y un poco del espíritu indomable que cada joven, por una cuestión de edad, tiene intactos en sus genes.

En este sentido, es plausible la decisión de la dirigencia del Club Sportivo de darle a Enrique Morais la responsabilidad de ser el técnico del plantel superior porque nadie mejor que él conoce a los jugadores que forman parte de esa cantera que le ha dado a los tricolores muchas alegrías en estos últimos años. “Caballo” ha sido pieza clave en estos años dorados para las divisiones menores y seguramente le dará muchas oportunidades a los jugadores jóvenes de la institución, para de una vez por todas ir armando un equipo con mayoría de valores locales, a quienes será bueno sumarle dos o tres con muchos partidos en primera que le den el equilibrio al juego del equipo.

Yendo para el lado del fútbol, los éxitos de El Huracán, ganador de muchos títulos, han tenido como “secreto” una escuadra mayormente joven, es cierto, pero con muchos partidos sobre el lomo en varios de sus jugadores. Porque a a la hora de cosechar los porotos, es tan valioso el sacrificio y el ritmo vertiginoso como poner la pelota contra el piso y hacer la pausa, saber manejar los tiempos de un partido mientras el contrincante se desespera por cambiar el resultado.

Combinar, mezclar, esa parece ser la mejor fórmula para cumplir los objetivos.

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