Los diez mandamientos

Estamos en verano, entre la tarea de generar informaciones y algo de vacaciones, y en esta oportunidad nuestra editorial deportiva la dejaremos en manos de un entrenador de tenis cuyo nombre no hemos podido conocer pero que deja un texto muy interesante sobre esta cuestión del deporte infantil y las desmesuradas presiones de padres hacia hijos.

Esta vez sólo hemos seleccionado un material que, con cierto tono de humor, deja sabias reflexiones que pueden adaptarse no solamente al tenis sino a toda la actividad que realizan los más chiquitos. Aquí va:

“Han pasado muchas semanas desde la última vez y creo que me va a costar mucho volver a contar mi vida como padre de niños tenistas.

Durante estos últimos meses he estado dando vueltas a un tema en particular y me ha quedado clara una cosa: a los que hay que educar es a los padres. Si, si , a vosotros!!! Hay que ir a la raíz del problema, al quid de la cuestión, al inicio de todas las cosas, al Big Bang del problema. En definitiva, hay que centrarse en los padres. Mi lema ahora será el siguiente: “Si quiere un campeón en la familia entrénese. Mientras tanto, deje que su hijo juegue feliz”.

Estoy convencido de que si Moisés hubiera sido padre de un hijo tenista hubiera vuelto al Monte Sinaí, no para darle una paliza porque jugara mal, sino para estar un rato a solas y escribir los “diez mandamientos del Buen padre”. Ya me lo estoy imaginando bajando con una sonrisa de oreja a oreja y enseñando las nuevas tablas.

Así que, por primera vez daremos una clase de “catetenis”.

Los diez mandamientos del buen padre

1. “Amarás al tenis y sus principios por encima de todo” pero... sin pasarte, eh?. Esto es un juego. No es una religión, ni un modo de vida....bueno quizás sí, pero solo para tres o cuatro contados.

2. “No pronunciaras tacos, ni despropósitos”. Controla esa lengua, por favor!!!. Esto no es una partida de cartas con los colegas. Aquí hay niños. Y los niños repiten todo lo que dicen los adultos.

3. “Santificarás el día del tenis”. Me gusta el texto original así que lo pongo más o menos tal y como viene: “Acuérdate del sábado, para consagrarlo. Trabaja seis días, y haz en ellos todo lo que tengas que hacer, pero el día séptimo será un día de reposo para... apoyar a tu hijo”.

4. Al mandamiento de «Honrarás a tu padre y a tu madre», le damos la vuelta y nos sale un precioso «Honraras a tu hijo y a tu hija»: Y la mejor forma para cumplirlo a rajatabla es poniendo en práctica el lema del día: «Si quiere un campeón en la familia entrénese. Mientras tanto, deje que su hijo juegue feliz”.

5. Con El quinto mandamiento: “no mataras” tengo un problema de orden técnico. Todos sabemos que el mate es un golpe importante en el tenis... Así que solo puedo recomendar algo como: “Recomendarás tu hijo que haga los mejores mates y winners que pueda”.

6. El sexto: “No cometerás actos impuros” o lo que llega a ser lo mismo: “No cometas adulterio” o aplicado al mundo del tenis y a la relación padre e hijo... «No apoyaras a otro niño o niña de forma descarada si tu hijo/hija estando jugando». No queremos traumatizar a nuestros hijos. Tenemos que ser siempre positivos y apoyarles. Si cada padre se centra con su descendencia, no habrá problemas.

7. El séptimo mandamiento dice: “no robarás” y creo que se refiere claramente a que no robarás... puntos. Es como el Octavo: “No dirás falsos testimonios ni mentirás en contra de tu prójimo”. Es evidente, ¿no? Propongo unificar el 7 con el 8 y dejarlo así: “no dejaras que tu o tu hijo hagáis trampa, cantéis bolas buenas como malas y os equivoquéis a consciencia en el tanteo. A estos niveles no se puede pedir el ojo de halcón señalando con el dedo al cielo...

8. Me pasa algo similar con los mandamientos 9 y 10. ”No consentirás pensamientos o deseos impuros» y “No codiciarás los bienes ajenos”. En el mundo del tenis se parecen mucho. Dicho en otras palabras: no le tomes idea al rival de tu hijo, o no desees que se lesione o que le pasen otras cosas más desagradables como; rotura de todas las raquetas que lleva en la mochila, ligero esquince en el tobillo del pie de apoyo, etc. ¡¡Fair Play ante todo!!. En el lado opuesto, no te quedes con sentimientos negativos tipo “ojala mi hijo jugara como éste” y “hay que ver como corre elotro, mañana mismo mi hijo empieza un entrenamiento para correr como el que más”. Así que el octavo mandamiento es sin duda alguna: “No maldecirás o envidiarás al hijo de otro”.

9. Tengo que inventar dos mandamientos más. No hay problema, esto da mucho juego y se me ocurren unos cuantos más. Pero hay uno que me parece importantísimo, que destaca sobre todo el resto y que cada padre debería poner en práctica. “No llenarás la cabeza de tu hijo con quimeras e utopías”. Déjale vivir esto del tenis como él quiera al ritmo que él quiera. Hay muchos niños que pasaron del rango de promesas a recuerdos porque fueron sus padres quienes querrían llevarles al más alto nivel. Ellos solo querían pasarlo bien.

10. El décimo y último mandamiento. Para los padres ansiosos y que no tienen tiempo de leer detenidamente cada uno de los nueve anteriores y reflexionar con serenidad y parsimonia, me he tomado la libertad de sacarme de la manga un último mandamiento que sirva de resumen. Algo como: “No serás pesado, injusto, agresivo, adulador, impaciente, parcial, soberbio, maleducado, tirano, sabelotodo, grosero y egoísta”.

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