De por qué Rojas puede llegar a tener un gobierno nuevo... ahora

Luego de las elecciones, los dos hermanos Caso coincidieron, con algunas diferencias poco significativas, en que a la administración municipal de Rojas se le realizarán "correcciones". Dadas las características del grupo que gobierna, y dependiendo de cuáles sean los cambios finalmente decididos, puede suceder que en los hechos, aunque no en las formas, nuestro distrito pase a tener un gobierno nuevo.

Esta afirmación, que puede parecer temeraria (y que no implica ningún tipo de ruptura democrática, vale aclararlo), no es difícil de demostrar porque no se basa en supuestos ni en especulaciones, sino en las declaraciones centrales que los principales funcionarios del gobierno actual, sobre todo de su titular, el intendente Martín Caso, han efectuado en los últimos veintitrés meses.

El titular del Ejecutivo, Martín Caso, sostuvo en varias oportunidades tras las elecciones del 27 que "hay que hacer correcciones internas; hay cuestiones que tenemos que hablar y corregir", y si bien no explicó cuáles serían las áreas en las que se realizarán los cambios, sí sostuvo que "hablamos de varias personas".

El Secretario de Hacienda y concejal electo, Luis Miguel Caso, efectuó declaraciones coincidentes con las de su hermano al sostener que "el triunfo no significa que no haya cosas que cambiar; al contrario, nos da una responsabilidad mayor, y por eso habrá que hacer todas las correcciones necesarias".

Los cambios son, además, un imperativo de la realidad: ni el más optimista supone que un triunfo por 21 votos en la primera elección legislativa que enfrenta, podría llegar a significar para el gobierno un "aval a la gestión". "Triunfo que fue un empate", como bien cantara Les Luthiers... y logrado luego de una monumental distribución de recursos.

En ese marco, hay una pregunta que surge: ¿tales cambios podrían incluir al segundo hombre en la estructura del Departamento Ejecutivo, el Secretario de Gobierno Carlos "Tati" Bramati?

Esa pregunta no tiene respuesta hoy. No obstante, hay que reconocer que en círculos muy allegados a la situación política local, aún antes de las elecciones ya se hablaba del reemplazo de Bramati; no como un "castigo", en absoluto; se lo mencionaba como un cambio táctico, funcional a modificaciones de rumbo que se intentaría darle al gobierno.

Claro que en una ciudad como Rojas, donde para poder apreciarla, a cada verdad hay que rescatarla de entre un millón de chusmeríos, el hecho de que se haya hablado del tema no significa absolutamente nada.

Sin embargo, vale traer a colación otra declaración del intendente Caso, esta vez posterior a su asunción, en 2011: "Mi rol va a ser gestionar; voy a estar mucho en La Plata y en Buenos Aires, y por eso necesito un equipo de absoluta confianza para estar seguro de que en Rojas las cosas se hacen bien", afirmaba hace casi dos años atrás.

El jefe de ese equipo que gobierna mientras Caso gestiona fuera de Rojas es, sin dudas, "Tati" Bramati. Más aún después del alejamiento de Mario Yemes, otro de los miembros de la "mesa chica" del otrora vecinalismo.

No es desacertado pensar, entonces, que el gobierno actual de Rojas es el gobierno de Bramati, no el de Caso; más allá de que sea el Intendente el que ha marcado las líneas y le ha dado a la gestión el carácter que hoy muestra.

Un hipotético reemplazo de Bramati, entonces, significaría en los hechos, y como se ha dicho en el primer párrafo de esta nota, darle a Rojas un gobierno nuevo.

Cabe la posibilidad de que tal cambio no se produzca nunca, y entonces esta nota carecerá de sentido. Pero también es posible que sí se concrete (aunque no inmediatamente, sobre todo después de que la oposición ha salido a pedirlo); y en el caso de que Rojas tenga en el futuro un nuevo Secretario de Gobierno, deberemos acostumbrarnos a la idea de volver a darle cien días de gracia, los que necesita para madurar cualquier gestión recién nacida.

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