Rojas, políticamente aislado luego del alejamiento de Mario Yemes

Un tema del que se ha hablado poco pero que cobra importancia a partir de la observación de la realidad posterior al suceso, es la salida del gobierno del ex Jefe de Gabinete, Mario Yemes.

Yemes, socio de Martín Caso en su actividad privada, formó parte de la "mesa chica" del vecinalismo desde sus orígenes, y jugó un rol relevante en todo lo relativo a los contactos del grupo rojense con dirigentes del orden provincial, e inclusive nacional.

Al asumir Caso como Intendente, Yemes fue designado Jefe de Gabinete, en la segunda línea del gobierno municipal y por encima del resto de los funcionarios. También vale recordar que había encabezado la lista de candidatos a concejales, cargo que logró y al que no renunció para incorporarse al Departamento Ejecutivo, sino que pidió licencia.

El Intendente viajó muchas veces a Buenos Aires y La Plata a realizar gestiones, siempre precedido por su Jefe de Gabinete, que era quien preparaba el terreno y le "abría las puertas".

Se sabe que transcurridos varios meses de gobierno, y a raíz de una complicación interna surgida en el bloque de concejales, Yemes dejó la Jefatura de Gabinete y volvió a su banca; pero esto no duró mucho, ya que finalmente presentó la renuncia al cargo en el Deliberativo, y literalmente desapareció de todo ámbito municipal sin dar explicaciones públicas.

Está claro que el Intendente no está obligado a explicar nada con respecto a su equipo de colaboradores, más allá de que es una costumbre que lo haga. El problema no es ése, sino que con Yemes se fue del gobierno el que, aparentemente, era el único canal vinculante entre el gobierno municipal y los niveles superiores del Estado. Y este rol no fue cubierto de ninguna otra manera.

Hoy vemos cómo los trabajos realizados en la ruta 45 se deterioran, luego de que la empresa Alquimaq se fuera de Rojas; cómo se detuvo la construcción de la nueva escuela secundaria que debería estar terminada dentro de dos meses; cómo se han paralizado todas las obras de importancia; y todo sin que medie gestión alguna para tratar de reactivarlas.

Uno podría suponer que la proximidad de las elecciones, y la falta de afinidad política entre el gobierno municipal de Rojas con el bonaerense y el nacional, podría ser un obstáculo para la continuidad de las obras. Pero esto jamás dejará de ser una suposición: lo concreto es que no se sabe, porque no se ha hecho intento alguno para que los trabajos sigan adelante.

La única obra importante que resucitó es la red de gas natural en Rafael Obligado, y esto ocurre luego de que la Comisión Vecinal de la localidad viajara a La Plata y gestionara la continuidad ante las autoridades de BAGSA. (Y también luego de que los funcionarios municipales de Rojas, reiniciada la obra a partir del esfuerzo de la Vecinal, fuera a sacarse fotos con los obreros y las publicara en medios adictos).

Mientras, en Rojas vemos cómo la Municipalidad ejecuta algunas obras modestas, adecuadas a su presupuesto, mientras el distrito es dejado de lado en el plan de reparación de rutas, las calles se deterioran a un ritmo superlativo, han pasado a ser sueños lo que antes eran proyectos (como el parque industrial), y los gobernantes y su entorno viven en un microclima de globos y bombas de estruendo, como si Rojas fuera Disneylandia y hubiera algo para festejar.

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