Volvió la novela...

Al mejor estilo de los culebrones televisivos, el fútbol regional empieza a vivir otra novela de fin de año, que amenaza con tener una larga serie de capítulos en los cuales los protagonistas irán alternando amores y rencores, separaciones y reconciliaciones, como una suerte de deja vú donde las historias son conocidas y se reviven de manera interminable.

El presidente de la Liga del Oeste, es decir de Junín, y cabeza visible de la Unión Regional 6 Ligas ha manifestado ante la prensa recientemente que la Federación Norte busca destruir esta alianza, mencionando que no ha habido una expresión manifiesta de la Liga de Rojas pero que, por trascendidos, cree que los nuestros quieren dejar este barco.

Hace algunas temporadas, y no vamos a entrar en muchos detalles porque todos saben qué pasó, dirigentes hicieron fuerza para que Rojas dejara el 4 Ligas y se fueran para el lado de Junín, cosa que tardó un poco pero que finalmente sucedió. Ahora parece, según los dichos de Yópolo, que se estaría buscando que el 6 Ligas desaparezca. Algo así como me gustabas pero ya no me gustas, se terminó el amor y voy en busca de un nuevo cariñito, un te quise pero ya no te quiero...

En este tipo de cuestiones hay algo que hemos remarcado muchas veces y que una vez más es válido expresar: las ligas son de los clubes, no de tal o cual dirigente, y por lo tanto las determinaciones las deben tomar las instituciones, que en muchos casos dejan la decisiones en manos del presidente y algún dirigente liguista más, sin comprometerse en un asunto en el cual deberían estar más involucrados. Por eso, llama la atención que desde Salto, por ejemplo, más de un club manifieste sus ganas de jugar con Rojas pero a la hora de votar, ese deseo queda en la nada.

La expresión del titular de la Liga Juninense no hace más que agitar aguas que vienen estando revueltas desde hace un tiempo y en las cuales Rojas el más “rebelde” por manifestar su disconformidad con algunas cosas que ocurren, mientras el resto no “patalea” demasiado y deja que la competencia fluya casi por inercia. No rendir cuentas a fin de cada año (mostrando en qué se gasta el dinero de las afiliaciones, que no es poco), el bajo nivel y deficiencias en las designaciones de los árbitros, y canchas que no cuentan con las condiciones mínimas de seguridad, son algunos de los puntos que desde hace rato piden mejoras pero que siguen igual que siempre.

Antes era Pergamino el que se había desafiliado de Federación, ahora Junín va por ese camino por diferencias entre Yópolo y sus acompañantes con Ramunno y los responsables de la entidad que nuclea a las ligas de la región del norte bonaerense, y así la novela sigue con protagonistas que se enamoran y desenamoran con frecuencia.

¿Cómo terminará esta vez? Esperemos que con final feliz para los clubes, el público y los futbolistas, que son los que le dan vida a cada competencia, no así para dirigentes que están de paso pero que muchas veces parecen anteponer sus ambiciones personales al bien del deporte y sus protagonistas principales.

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