Rivales, no enemigos...

Desde la noche de ayer domingo se está desarrollando un torneo de fútbol infantil, que no es uno más de la temporada de verano ya que su aspecto organizativo tiene una particularidad: es llevada adelante por los clubes Argentino y Jorge Newbery.

La idea primigenia era que cada institución organizara en su estadio una parte del programa del certamen, pensado para 24 equipos pero que terminó siendo solamente de doce porque los albicelestes están arreglando su cancha y sólo está disponible la de los rojinegros, con lo cual se decidió realizarlo con una docena de protagonistas, entre los cuales están los clubes rojenses y varios foráneos que llegaron desde Salto, Pergamino, San Pedro y Lanús.

Los resultados son circunstanciales porque se trata de pibes de diez y once años, edad en la cual jugar y divertirse es lo más importante ya que habrá tiempo más adelante para sufrir, ponerse nerviosos y tensionarse dentro de una cancha.

Pero la cuestión más destacada no pasa esta vez por las bondades y contras de la competencia infantil, sino por subrayar el acercamiento entre dos clubes de nuestro medio para hacer algo en conjunto, algo que puede ser el primer paso para llevar adelante otras acciones en conjunto, de la misma forma que podrían concretarlo otras instituciones, de modo de no desperdigar esfuerzos y sumar voluntades a la hora de llevar adelante distintos emprendimientos deportivos.

En la cancha y en las tribunas existe entre Newbery y Argentino una rivalidad marcada, que está muy bien porque la pasión (bien entendida, sin violencia) alimenta el espíritu y apuntala el crecimiento porque, como es lógico, cada simpatizante, jugador y dirigente quiere que su club sea el mejor.

Pero eso no significa que no puedan juntarse y hacer cosas en común. No estamos hablando de fusionarse ni nada parecido, una opción que algunos clubes han manejado pero que no ha tomado forma, aún cuando es una realidad que Rojas es una ciudad chica con muchas entidades y no tanta gente para cumplir roles dirigenciales y aportar una cuota social que mantenga los clubes de la mejor forma.

Esta unión para organizar el provincial infantil debería ser el puntapié inicial para un 2013 donde los clubes rojenses, y no necesariamente aquellos que se dedican al fútbol, comiencen a analizar la posibilidad de sentarse a conversar con sus pares y ver qué se puede hacer, juntos, para no sólo mantener su actividad sino pensar en cosas más importantes...

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