Tres deseos para este año (electoral) que comienza

Este año 2013, cuyo primer mes está a punto de expirar, es electoral; en ese marco, y aprovechando que justamente en este momento una estrella fugaz surca el cielo rojense, El Portal aprovecha para expresar tres deseos que, de verse cumplidos, podrían mejorar en mucho, e inclusive transformar radicalmente la realidad de nuestro distrito.

El primero tiene que ver con la existencia de liderazgos, una característica que es propia de nuestras sociedades latinoamericanas. La realidad así lo demuestra, con fenómenos históricos y actuales; más allá de los deseos de muchos admiradores de pensadores europeos, y de partidarios de una "democracia despersonalizada" en la que los "administradores" se "alternan" para hacer cumplir "la voluntad del soberano" (en realidad, para sostener el "statu quo"), la única verdad es la realidad, y la realidad es que nuestros pueblos entronizan líderes; y eso tiene desventajas, pero también ventajas, como cualquier otro tipo de ordenamiento político.

La cuestión es que liderazgos hay de muchas clases, y mientras algunos son positivos, conducen a los pueblos hacia su independencia, hacia la ampliación de derechos sociales, la democratización y el desarrollo, otros, a la inversa, sólo aprovechan su posición privilegiada para beneficiarse personalmente, creando estructuras clientelares e impidiendo toda transformación positiva en el seno de sus sociedades. Como ejemplo de los primeros, vale mencionar a varios de los que conducen los destinos de países latinoamericanos en la actualidad; de los segundos, muchos de nuestros gobernadores de provincia.

Rojas también ha sabido, y sabe, de liderazgos; positivos y negativos. Como además son inevitables, nuestro primer deseo es que tales liderazgos sean positivos, que no sólo no impidan sino que promuevan el crecimiento político de sus bases, y que respeten la voluntad y la capacidad de quienes deseen acceder a puestos de responsabilidad pública, olvidando de una vez y para siempre el nefasto "dedo", cuyo perjuicio para la sociedad es más que evidente.

El segundo deseo podría ser consecuencia del cumplimiento del primero, y es que como fundamento de las circunstancias electorales que se avecinan, exista una intensa actividad partidaria.

La definición de los nombres que integrarán las listas de candidatos no es el único, pero sí uno de los procesos más importantes que dependen de una actividad partidaria intensa y sana. Nuestro distrito sabe mucho también de cargos importantes ocupados por personas cuyo mérito principal es la obediencia sumisa a líderes negativos que, escondidos en las sombras, realizan sus negocios espurios "manejando títeres".

Queda así expresado el segundo deseo: que quienes integren las listas sean los emergentes de tal actividad partidaria, y que luego, las decisiones que se adopten, las políticas elegidas, sean fruto de la discusión en el seno de los partidos, con los funcionarios electos como orientadores y los líderes como aglutinadores de voluntades.

Finalmente, el tercer deseo tiene que ver con la futura acción de gobierno, pasadas las elecciones: que las decisiones, tanto del Ejecutivo como del Deliberativo, estén fundadas en objetivos claros, conocidos por la comunidad, que sólo así los asumirá como propios. Que no existan más los "palos en la rueda", la lógica perversa de que un partido tendrá mayores posibilidades de ganar elecciones cuando peor le vaya a sus adversarios políticos, y actúe en consecuencia.

En ese sentido, vale destacar que los partidos políticos cumplen muchas funciones en el seno de una sociedad democrática, y que llegar a gobernar es sólo una de ellas. Hay muchas otras, todas trascendentes, y por eso es tan negativo como perjudicial para la comunidad el esfuerzo evidente que realizan para "destronar" a cualquier precio a quienes ocasionalmente conducen el gobierno.

Como ejemplo, podría mencionarse la conducta que durante muchos años han asumido los partidos socialistas. La Argentina jamás tuvo un presidente socialista, y sin embargo son innumerables las concreciones logradas a partir de propuestas de esa línea de pensamiento, cumplidas tanto a través de sus ocasionales legisladores, como de la labor de sus intelectuales, cuyas visiones fueron adoptadas por líderes de otros colores políticos.

Resumiendo: con liderazgos positivos, democratizadores y promotores de la acción política en las bases; con partidos intensamente activos y respetuosos de quienes, por condiciones personales, formación, o lo que fuere, se destaquen y merezcan ocupar cargos de responsabilidad; y sobre todo con fuerzas políticas convencidas de que debe existir un acuerdo básico para trabajar mancomunadamente en beneficio de la sociedad, y nunca en contra de ocasionales opositores, nuestro distrito podrá empezar a mejorar.

En Rojas es un convencimiento cada vez más difundido que, desde lo político, estamos en el fondo del pozo. Esto tiene una ventaja: más bajo no podemos caer. A partir de ahora sólo cabe mejorar, y a ese objetivo debemos destinar, todos, nuestros mayores esfuerzos.

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