Tribunal de Penas, no de justicia...

Dentro de los temas que deben ser considerados en el funcionamiento del torneo 6 Ligas, merecen análisis algunas decisiones que ha tomado recientemente el Tribunal de Penas de la Unión Regional Deportiva, encargado de dictar las sanciones a los protagonistas del torneo 6 Ligas de fútbol.

Puntualmente, semanas atrás se produjo una situación que indudablemente sentará un precedente del cual no le será sencillo salir al órgano encargado de aplicar las penas, que con su decisión con respecto al partido entre Defensa Argentina y Defensores ha establecido una opinión que es, como mínimo, polémica, por no decir inédita ya que habría que analizar la actuación de otros tribunales de disciplina de otras ligas y de AFA, incluso del mundo entero, para encontrar algo parecido.

Dicho encuentro fue suspendido por el árbitro durante el segundo tiempo tras una gresca generalizada entre jugadores de ambos equipos, generando el colegiado un informe donde estuvieron incluidos varios futbolistas, que fueron sancionados por el Tribunal de la URD.

Pero uno de los futbolistas que estaba en lo expuesto por el árbitro no recibió pena porque el Tribunal pidió detalles de lo ocurrido a la autoridad policial y desde ese ámbito se detalló que ese futbolista había permanecido en el centro del campo de juego, alejado de la gresca, sin intervenir en la misma.

Ahora la cuestión pasa por la decisión de darle mayor relevancia al informe policial que al del árbitro, desestimando lo manifestado por el hombre de negro y suspendiéndolo, con lo cual directamente se lo acusó cuanto menos de haberse equivocado al detallar el episodio.

Si bien es cierto que estaría bien incorporar otros elementos a una causa del HTP y que no siempre el informe arbitral sea "palabra santa", es la primera vez, al menos en los que nuestra memoria registra, que un Tribunal considera más importante lo dicho por la autoridad policial que por el árbitro. Más lógico parecería que lo expuesto por las fuerzas de seguridad debería limitarse a su accionar en cuanto a incidentes con las parcialidades, si tiraron piedas, si ingresaron al campo de juego o si anduvieron a los abrazos, que a lo estrictamente deportivo, porque una agresión está en el mismo rango que una infracción, una mano, un insulto, es decir acciones que pueden ocurrir en un partido.

Si el Tribunal decide ampliar los elementos, bien podría solicitar que se filmen todos los partidos, que se envíen veedores y quien sabe cuantas cosas más que en el fútbol amateur son muy difíciles de aplicar, principalmente por una cuestión económica ya que agregarle más costos a los clubes, harían que participar en el torneo ingrese en una situación de inviabilidad. Tampoco sería válido darle la opción de elegir (como ocurría con el tema de los veedores, que podían ser pedidos por el club que los quiera) ya que la regla debe ser para todos o para ninguno.

Del Tribunal de Penas también se podría cuestionan su severidad, que de hecho no existe porque las sanciones han sido leves en casos muy graves, como la determinación de darle cinco fechas a un jugador que agredió a un árbitro. Eso es lo que los periodistas vieron, y aunque no se pudo conocer el informe, si el árbitro dijo que no hubo agresión, al menos fue un intento (si el golpe no llegó a destino) y eso merecería mucho más que cinco jornadas de "descanso" obligatorio.

Los árbitros, más allá de buenas o malas actuaciones, deben ser respetados y para aquel que atente contra su investidura debería haber penas bien duras. El fútbol debería darle una miradita a lo que pasa en el basquet o en el rugby, donde insultar a un árbitro es castigado con largos parates, y ni hablar si hay agresión física.

Cosas que pasan en nuestro fútbol regional y al cual queremos aportarle nuestra opinión, a modo de sugerencia, aunque a muchos no les guste que los critiquen...

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