El boxeo de Rojas, en un buen momento

Practicado por culturas milenarias, casi desde los albores de la humanidad organizada, el boxeo se ha desarrollado en nuestro país desde hace mucho tiempo y Rojas no es la excepción. Los registros de pugilistas de este medio van muchas décadas para atrás, a partir del entusiasmo de sus exponentes y de una comunidad que gusta de presenciar los espectáculos del noble deporte de los puños.

Con vaivenes, épocas donde eran muchos los que se subían al ring y otras donde sólo algunos se le animaban al encordado, el pugilismo le dio a Rojas uno de los sus más importantes logros, cuando el “Negro” Juan José Torres fue subcampeón en los Juegos Panamericanos de Winipeg, y más cerca en el tiempo otros muy buenos resultados principalmente en el plano amateur.

Precisamente la base, que es donde radica el éxito de toda disciplina, se ha ido consolidando en estos últimos tiempos de modo muy interesante, a partir de la tarea de un gimnasio que ya tiene tres décadas de existencia, otro más nuevo y un tercero que está arrancando. Como para pensar que el futuro, al menos lo que se ve a corto plazo, está bien encaminado.

En la tabla de méritos se debe destacar la tarea que lleva adelante el Gimnasio Molina, creado por Hernán Molina y que ha tenido a uno de sus hijos, Eduardo (Titi), al profesional rojense más destacado, que llegó a estar en el ranking argentino, y que hoy tiene en Lucas al único pugilista rentado de esta ciudad, quien luce del cinturón Mercosur del Consejo Mundial del Pugilismo. Muchos han sido los jóvenes que se iniciaron en esta disciplina en las instalaciones que la familia Molina tiene en su propio domicilio, que se han mantenido en el tiempo a fuerza de sacrificio y amor a este deporte.

Más reciente, con apenas algunos meses de trayectoria pero ya con una importante de pupilos, funciona la Escuela del Club Rivadavia, a cargo de Amadeo Ascensión, uno de los destacados amateurs de otra época, también árbitro, quien sigue dedicándole tiempo a su práctica deportiva favorita. En los albores está el gimnasio del Club Argentino, que tiene como encargado a Orlando Acosta.

Remarcar nombres nos llevaría a hablar de los hermanos Ronan y Jonatan Sánchez y de Andrés Lúquez entre los más acentuados amateurs, lo cual es muy atractivo para captar la atención de un público ávido de buenos espectáculos, aunque es igual de valiosa la cantidad, con muchos jóvenes que están arrancando y que le dan duro a la bolsa para intentar hacerse su camino en el boxeo, donde además de intentar trascender, encontrarán un espacio donde alejarse de los vicios.

Esa es otra de las cuestiones que le dan importancia a la labor que realizan los gimnasios dedicados al boxeo, de la misma forma que otros se inclinan por las artes marciales u otros deportes de contacto. Porque no todo es un resultado. Si se puede ganar, mejor, pero aprendiendo boxeo, o lo que sea, se estará más lejos de las tentaciones que no le hacen bien ni al cuerpo ni al espíritu...

Gear SA

Clyfer