Así no sirve

Aunque suene reiterativo, ir a la cancha cada domingo sigue generando sensaciones muy similares con el correr de las semanas, a pesar del paso del tiempo y el avance del programa de partidos, lo cual haría pensar en un mayor interés porque los equipos comienzan a transitar los momentos más importantes de la temporada.

Lo cierto es que esta tercera edición del torneo regional de fútbol, ahora llamada 6 Ligas porque queda un protagonista menos que en las primeras dos versiones, está despertando muy poco interés y mucho tiene que ver en ello el pésimo sistema de torneo que los organizadores han adoptado, con una ronda clasificatoria donde la mayor parte de los equipos juegan sólo para obtener la mejor ubicación, sin riesgo de quedar eliminados, y el resto, los de peor rendimiento en sus respectivos torneos locales, protagonizan el repechaje.

En nuestras canchas, los estadios lucen casi vacíos, con público que responde sólo a los equipos locales y casi nadie de la visita. En Barrio Belgrano, el domingo pasado, llegaron 6 personas con la delegación de Rivadavia de Lincoln; ayer en Carabelas el lateral de la hinchada foránea estaba vacío, y eso se reitera en muchos lugares. Ver una treinta de simpatizantes foráneos es toda una excepción, con lo cual a las instituciones se les está haciendo difícil pagar los gastos mínimos que demanda una jornada deportiva, que no bajan de 1.500 pesos entre árbitros y servicio policial.

Una cifra que en el campeonato local se superó largamente en muchísimas ocasiones, permitiendo a los directivos hacerse del dinero suficiente para esos compromisos y recaudar unos buenos “morlacos” para afrontar más aliviados la temporada futbolística.

No está tan lejano en el tiempo aquel momento en que el 4 Ligas desaparecía y se cambiaba de rumbo, cuando se decía que los nuevos socios llevarían mucha gente a la cancha, algo que no ha ocurrido, quedando claro que en lo económico el balance para nuestros clubes es altamente negativo.

Y en el otro aspecto, que también es muy importante, el resultado de estas temporadas sigue siendo deficitario. Lo deportivo tampoco es superlativo porque son pocos los clubes que marcan diferencias de calidad. La mayoría está igual o por debajo de los nuestros, con lo cual el campeonato “casero” tiene poco para envidiarle a la mayor parte de estos domingos con otras ciudades, con el agravante de haber relegado casi a un segundo plano al certamen de Rojas, que debe hacerse en el primer tramo del año, lo que significa mucha adrenalina y emociones para los simpatizantes en la pelea por la vuelta olímpica rojense y un desinterés marcado de agosto para adelante.

Jamás hemos planteado la idea de abandonar las competencias regionales porque es interesante medirse con clubes de otros lugares, pero esta no parece ser la mejor forma y por ello, habría que replantear el sistema de los torneos, con mayor tiempo para el torneo local y un interligas más breve y estructurado de otra forma.

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