La mejor táctica y estrategia...

"...Siendo el futbol un arte de la espontaneidad y el imprevisto, es posible afirmar que ni los propios jugadores protagonistas de un partido son totalmente rectores de lo que sucede en la cancha”. Así opinaba el maestro Dante Panzeri sobre las tácticas de juego, a las cuales calificaba como “un fruto de las circunstancias...”, agregando que, al igual que los sistemas, “son dos cosas muy efímeras, de brevísima vigencia, en el curso de un partido”.

La cuestión del momento, terminados los torneos de AFA, la Libertadores, la Champions League y otras competencias, pasa por analizar la realidad de nuestro fútbol argentino, que a nivel de selección hace muchos años no gana nada importante y que en lo que respecta a los clubes, también está quedando cada vez más lejos de los poderosos.

4-4-2, 4-2-4, 4-3-2-1, 3-4-2-1 y cuantas combinaciones de números sean posibles, salen de boca de los “especialistas” de radio y TV, que ocupan horas y horas tirando ideas, tratando de encontrar la fórmula mágica que garantice el éxito. Algo así como una piedra filosofal que transforme a un equipo en una formación imbatible, a seres humanos falibles en máquinas que no se equivoquen...

“Un film demuestra que en un partido donde se dice haber empleado una posición 4-2-4, se han usado, desde ese esquema hasta los más opuestos, todos los que pueden indicar una alineación de diez jugadores de campo: 1-3-3-3, 4-3-3, 10-0-0, 2-3-5, 1-4-5, ¡todos!. Generalmente el adversario es el mayor culpable de ello”, aseguraba Panzeri, con toda razón, porque es imposible sostener el mismo dibujo táctico en diferentes momentos de un partido y aferrarse a las “órdenes” suele terminar en catástrofe, de la misma forma en que “rebelarse” es la mejor manera de romper esquemas y encontrar victorias.

Hay entrenadores que se aferran a su táctica y otros que la adaptan a las características de los integrantes del plantel que conducen, de la misma forma que hay futbolistas que no se escapan un metro de la posición asignada como otros que están capacitados técnica y físicamente para romper los moldes.

La estrategia es otra cosa y para ponerla en práctica los técnicos utilizan su táctica. Si el DT quiere tener un equipo que no pare de ir para adelante, seguramente no llenará la cancha de defensores y volantes de quite. Si un entrenador prefiere esperar, difícilmente disponga más un delantero de punta y prefiera superpoblar la mitad del terreno.

En nuestro medio, en el fútbol que cariñosamente llamamos “casero”, estas discusiones sobre la disposición de los equipos en la cancha y los roles de cada jugador están pero no son tan abundantes, acá se opina sobre los refuerzos que ha contratado cada club por el peso del nombre y sin tener tanto en cuenta si encajará en su nuevo equipo, aunque seguramente en cada entrenamiento, por humilde que sea una escuadra, su conductor traza pautas, expone lineamientos sobre su manera de entender el fútbol, parando los once en el terreno de tal o cual manera...

El Huracán, que ha ganado varios títulos en estos últimos años, ha modificado sus sistemas y no ha jugado de la misma manera en cada año que dio la vuelta olímpica, lo cual es una virtud tanto de su entrenador como de los jugadores, que saben que un equipo son once y no siempre se puede hacer lo mismo... En ocasiones con mayor solidez defensiva, en otras priorizando mucho toque en el medio, desplegando a sus volantes como cohetes que van y vienen por las puntas, saliendo rápido para lastimar de contra, de muchas formas ha jugado el “Globo”, confirmando que no hay numerito mágico, ni 4-4-2, ni 4-3-3, ni nada que garantice una victoria...

“La única verdad es la realidad”, decía Aristóteles, y trasladando el tema al fútbol podría decirse, aunque pequemos de simplistas, que “la única táctica y el único sistema que sirven son los que te hacen ganar”...

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