Municipales realizan medidas de fuerza


Hay retención de tareas por reclamos salariales. ATE comenzó el miércoles, y el STM, hoy. El lunes habrá asamblea y se verá cómo sigue la negociación con el gobierno.

La discusión salarial entre los trabajadores municipales y el gobierno va transformándose lentamente de negociación en conflicto. Al desacuerdo que existe en torno de los porcentajes de incremento se suman otras cuestiones como el tratamiento "diferencial" que se estaría otorgando a los segmentos de ingresos más elevados, como por ejemplo los profesionales de la salud.

La Asociación de Trabajadores del Estado, uno de los gremios que representa a los empleados (principalmente en Salud, pero también en otros sectores) había comenzado el miércoles con una "retención de tareas", esto es, un paro de actividades en el lugar de trabajo, de tres horas por turno.

Hoy viernes se sumó a la medida el Sindicato de Trabajadores Municipales, con lo cual la situación se extendió desde el hospital, donde se había iniciado, a otros sectores de la Municipalidad, entre ellos la planta depuradora, el cementerio, Obras Sanitarias, la Secretaría Vial y Servicios Urbanos (vulgo, el "corralón"), donde hoy a la mañana quemaban cubiertas.

Tales medidas de fuerza concluían hoy viernes, pero según se informó, el Sindicato de Trabajadores Municipales realizará el lunes una asamblea en la que planteará a sus afiliados la situación y, en caso de que no exista una propuesta que los satisfaga por parte del gobierno, podrían profundizar las acciones gremiales inclusive hasta un paro total de actividades.

El desacuerdo principal es por el porcentaje de aumento, pero no es el único. Los gremios pretenden iniciar la discusión a partir de un "piso" del 25 por ciento de incremento a cobrar en períodos razonables. La oferta gubernamental, en tanto, rondaría entre el 20 y el 22 por ciento, con el compromiso de continuar las negociaciones en caso de que la inflación no disminuya y deteriore el poder adquisitivo del salario.

Pero también hay otros motivos de discordia. Los trabajadores municipales pretenden el pase a planta permanente de una parte del personal contratado, y que sea firmado un convenio colectivo de trabajo en el marco de la aplicación completa de la ley 14.656, que debería haber entrado en vigencia a principios del año pasado pero que ha sido ignorada "de facto" por el gobierno provincial y, por extensión, también por la mayoría de las administraciones municipales. De hecho, derogada la vieja ley 11.757 y sin demasiado reconocimiento la nueva norma, la situación de los trabajadores municipales está hoy más atada a las costumbres que a la juridicidad.

Además, existe malestar en el sector trabajador a partir del tratamiento "diferencial" brindado a los sectores de más altos ingresos, por ejemplo, los profesionales de la salud. Los gremios se quejan por lo bajo de la propuesta que se les realiza frente al 32 por ciento obtenido por tales sectores (22 por ciento inicial más un 10 por ciento en dos tramos), mientras desde el gobierno señalan que tal "diferencia" obedece a que el año pasado la situación fue diametralmente opuesta: mientras los empleados de menores ingresos obtuvieron un aumento mayor, el sector profesional quedó relegado. La pretensión gubernamental, ahora, sería la de corregir aquel desfasaje.

Lo concreto, no obstante, es que los gremios están dispuestos a "cerrar" un acuerdo en caso de que el incremento salarial se aproxime a sus aspiraciones y no sea menor del 25 por ciento. La propuesta gubernamental de aumentar ahora (abril) el 12 por ciento y agregar otros dos incrementos del 5 por ciento cada uno en agosto y octubre, no los satisface y originará muy posiblemente nuevas medidas de fuerza.

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